La empresa estatal colombiana, Ecopetrol, quiere renaudar la importación de gas natural proveniente de Venezuela, adelantándose a la flexibilización de las sanciones por parte de los Estados Unidos.
La empresa está a la espera de la reunión del próximo mes entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el mandatario estadounidense Donald Trump, antes de entablar conversaciones directas con Venezuela.
Debido al creciente déficit de gas, el cual se estima que aumentará un 20% a finales de este año, Colombia ha recurrido a costosas importaciones de gas licuado. Ambos gobiernos habían anunciado un acuerdo energético que entraría en vigor a finales del 2024, sin embargo las sanciones estadounidenses hacia la industria petrolera venezolana frenaron a Ecopetrol de seguir adelante con el plan.
Tras a captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, a principios de enero, el ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, publicó en la plataforma X que que la reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos y Venezuela abre una vía para las importaciones que «garantizaría gas más barato».
La renáudacion de cualquier acuerdo, permitiría la reapertura del gasoducto Antonio Ricaurte (o Transcaribeño) -inactivo desde el año 2015- el cual conecta Punta Ballenas con el Lago de Maracaibo y permite el flujo inverso para suplir necesidades energéticas de Colombia.
Por otro lado, tanto la oficina de prensa de Ecopetrol como Petróleos de Venezuela S.A. han decidido no responder comentarios sobre este asunto






