Víctor Álvarez sostiene que la mediación internacional está llamada a ofrecer incentivos al Oficialismo y la Oposición para conformar un Gobierno de Coalición que saque al país de la crisis y no a endurecer las sanciones esperando la rendición del otro

“La economía no toca fondo y todo siempre puede estar peor”.

La afirmación la hace el economista Víctor Álvarez, quien sostiene que el agravamiento de la situación nacional, vistos los indicadores de inflación, abastecimiento y acceso a los servicios fundamentales, no necesariamente se convierten en una reacción social capaz de generar un cambio de vía rápida como muchos sostienen.

“Sin un cambio de políticas o de políticos Venezuela se hará invivible y lejos de la salida por un estallido social que haga tambalear al Gobierno, sin alternativa viable y creíble se agravará la diáspora”, sentencia Álvarez.

En este escenario indica que algunas proyecciones ubican la diáspora en 800 mil persona, lo que según Álvarez termina favoreciendo al gobierno “porque es una válvula de escape: gente que podría estar protestando en la calle se va y le traslada el problema a otros países”.

“La historia demuestra que gobiernos fallidos han prolongado su poder induciendo un deterioro cada vez mayor de las condiciones de vida para que la gente se desespere y se largue”, sentencia el investigador, Premio Nacional de Ciencias y profesor universitario.

Respecto al discurso manejado frente crisis señala que ponerle fecha a la definición de los procesos políticos y sociales genera un problema que se vincula con “la desmesurada expectativa que se crea en los sectores más desesperados, siempre muy propensos a desmoralizarse, inmovilizarse y renegar de su liderazgo”.

Álvarez llama la atención sobre las las sanciones internacionales a las que considera ineficientes en injustas con la población porque “dan un pretexto al Gobierno para justificar la crisis”.

“Medio siglo de bloqueo económico a Cuba, sanciones a Irán, el aislamiento de Corea del Norte y bombardeos a Siria. Lejos de provocar el cambio político deseado,  aferran y eternizan a estos regímenes en el poder”.