La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha publicado la actualización de sus proyecciones económicas, situando a Venezuela entre las naciones con mayor dinamismo para el año 2026. Según el informe, el país registraría un crecimiento del 6,5%, cifra que se posiciona significativamente por encima del promedio regional.
A pesar de este indicador favorable, el organismo advierte que la cifra representa una moderación en comparación con el 8,9% estimado para el año 2025. Este desempeño se enmarca en un contexto global caracterizado por tensiones geopolíticas, condiciones financieras restrictivas e inflación persistente.
Panorama comparativo en América Latina
El informe de la Cepal revela un escenario de bajo crecimiento sostenido para el conjunto de la región, con un promedio proyectado de apenas 2,2% para 2026. El organismo destaca una tendencia de desaceleración generalizada, donde 24 de las 33 economías analizadas crecerán menos que en el año anterior.
Dentro del ranking de crecimiento proyectado, las economías con mejor desempeño serían:
- Guyana: 16,3%
- Venezuela: 6,5%
- Nicaragua: 4,5%
- Paraguay: 4,5%
En el extremo opuesto, el organismo prevé retrocesos o estancamiento en países como Cuba (-6,5%), Haití (-1,4%), Jamaica (-1,0%), Bolivia (0,5%) y Uruguay (1,6%).
Factores de riesgo y entorno internacional
La Cepal enfatiza que el crecimiento económico en Venezuela y el resto de la región continúa condicionado por factores externos e internos de alta volatilidad. Entre los elementos de riesgo señalados por el organismo se encuentran:
- Mercado energético: La inestabilidad en los precios de la energía.
- Comercio exterior: Un menor dinamismo en el intercambio comercial internacional.
- Demanda interna: Debilidad del consumo dentro de las economías locales.
- Inestabilidad global: El impacto de los conflictos geopolíticos y la volatilidad de los mercados financieros.
El organismo concluye que la región mantiene un patrón de bajo desempeño que se ha extendido por varios años consecutivos, confirmando un estancamiento en la capacidad de expansión de la mayoría de las economías latinoamericanas y caribeñas.





