En el marco de su 79° aniversario, la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) reafirmó su posición como eje estratégico de la economía venezolana. Durante el acto conmemorativo, su presidente, José Grasso Vecchio, destacó que la institución inicia 2026 tras haber alcanzado hitos operativos y financieros que no se registraban en casi dos décadas, consolidándose como la plataforma principal para la canalización de inversiones productivas.
«Estamos llamados a llevar, en el corto plazo, al mercado de valores al lugar de liderazgo que merece dentro del sistema financiero venezolano», enfatizó Grasso Vecchio al repasar la trayectoria de la institución fundada el 21 de enero de 1947.
El balance presentado por la institución bursátil revela un salto cuantitativo en la actividad económica. El monto negociado, expresado en divisas, experimentó un incremento del 422% respecto al año anterior, logrando superar la barrera de las mil operaciones diarias, una frecuencia que la BVC no reportaba desde el año 2007.
Este éxito operativo se atribuye a la modernización tecnológica, específicamente a la implementación del enrutamiento de órdenes. Este sistema, de diseño propio, permite a las casas de bolsa desarrollar sus propias aplicaciones móviles para que los usuarios finales puedan enviar órdenes de compra y venta directamente al sistema de negociación desde cualquier parte del mundo.
Rumbo a sus ocho décadas, la BVC ha estructurado su oferta en cuatro segmentos fundamentales para atender tanto al sector público como al privado:
- Renta Variable y Renta Fija.
- Mercado de Otros Bienes.
- Operaciones Institucionales.
Durante el último año, la institución también enfocó esfuerzos en el fortalecimiento institucional mediante acuerdos con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), embajadas y gremios empresariales, con el objetivo de fomentar la educación financiera y la transparencia en el mercado.
“Es un momento estelar para nuestro mercado de valores que debemos cuidar y potenciar para que todo vaya a buen puerto (…) con confianza, estabilidad, seguridad y transparencia”, puntualizó Grasso Vecchio.
La Bolsa de Valores de Caracas, que nació bajo la sombra de una ceiba por iniciativa de la Cámara de Comercio de Caracas, mantiene este árbol como su símbolo institucional, representando la solidez de una entidad que ha evolucionado junto al sistema financiero del país.






