La industria láctea venezolana cerró el ciclo 2025 con indicadores de estabilidad y se prepara para un 2026 enfocado en la expansión internacional y el apalancamiento financiero. Jaime Bracho, integrante de la junta directiva de la Cámara Venezolana de la Industria Láctea (Cavilac), destacó que el crecimiento sostenido del rebaño bufalino y la recuperación del bovino han generado un excedente que permite plantear, por primera vez en años, la salida de productos hacia mercados externos.
«2025 fue el año de la estabilidad (…) eso nos da bastantes herramientas para seguir creciendo en el sector. Estamos hablando que incluso podemos aportar temas de exportación con el tema bufalino», afirmó Bracho, subrayando el potencial de esta materia prima en la nueva etapa económica del país.
A pesar del optimismo productivo, el representante gremial aclaró que el sector lácteo no ha podido replicar la baja de precios observada recientemente en los productos cárnicos. La razón principal radica en que los derivados de la leche son «súper sensibles al tema cambiario», lo que traslada el alza constante del dólar directamente al costo final en los anaqueles.
Para contrarrestar este impacto y garantizar que los productos sigan siendo accesibles, las empresas han optado por una estrategia de reducción de gramajes:
- Diversificación de tamaños: Se está haciendo énfasis en presentaciones de 500, 250 y 125 gramos.
- Reducción del estándar: El empaque tradicional de un kilo se ha desplazado hacia formatos de 800 gramos.
«Bajar los niveles (…) para poder hacer llegar el producto a los consumidores», explicó Bracho como una medida para adaptarse a la capacidad de compra actual del venezolano.
Un factor determinante para el progreso del sector en este inicio de 2026 es la reactivación del financiamiento bancario. Según Cavilac, la falta de créditos era uno de los principales obstáculos para optimizar los procesos de ordeño y la logística de recolección de materia prima en las unidades de producción primaria.
Con la apertura del flujo crediticio, la industria prevé mejorar sus niveles de eficiencia y competitividad, lo que permitiría no solo consolidar el abastecimiento interno, sino también cumplir con los estándares requeridos para los planes de exportación bufalina mencionados por el directivo.






