El asesinato del productor Ricardo González a manos de presuntas organizaciones delictivas en el estado Guárico fue rechazado por la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro).
«Urge la acción decidida de los cuerpos y entes de seguridad del estado Guárico y del país en el
combate de la delincuencia rural y la protección de las familias de agricultores, ganaderos y
trabajadores del campo. Demandamos la dotación de unidades especiales, personal entrenado,
equipos, armamento y vehículos para los cuerpos de seguridad, así como facilitar la adquisición
de recursos tecnológicos audiovisuales y de comunicación a los agricultores para mitigar la acción del hampa», demandó Fedeagro en un pronunciamiento público.
También, señaló el gremio, «se requiere de planes de seguridad dirigidos a las zonas y regiones más vulnerables, donde es conocida la actuación de los delincuentes, y la coordinación de los entes públicos con los privados (asociaciones de productores y fincas) para detener y sanear la peor y más perversa plaga del país».
Ricardo González, destacó Fedeagro, «fue un entusiasta productor que dedicó al campo, a Guárico y al país su empuje vital y esfuerzo ciudadano en la compleja labor agrícola, contagiando con su entusiasmo a todos los que compartimos con él esta tarea. Los agricultores de Guárico —al igual que los de otros importantes ejes productivos del país—, además de las dificultades propias de su actividad y el abandono del sector rural, lidian con la pesada carga de la inseguridad personal y de sus bienes, se encuentran sometidos al yugo de la delincuencia organizada instaurada en el estado y expuestos al secuestro, el sicariato, el robo y «las vacunas», entre otros actos delictivos perpetrados por bandas que se dividen el territorio y
actúan impunemente».






