¿Es el rugby un deporte reciente en Japón? Más bien todo lo contrario: hace más de 150 años ya se celebraban partidos a pocos kilómetros del estadio de Yokohama, donde tendrá lugar la final de la Copa del Mundo el próximo 2 de noviembre

Todo comenzó a principios de los años 1860, cuando militares ingleses desembarcaron en Yokohama para proteger a los ciudadanos británicos luego del asesinato de uno de ellos, un comerciante, por guerreros samurái.

Pero las tensiones disminuyeron y los oficiales del cuerpo expedicionario se vieron pronto desocupados. Fue entonces cuando empezaron a organizar partidos de balón ovalado para pasar el tiempo.

La primera mención de un partido en Japón se remonta de esta manera a 1863, apenas 40 años después de que William Webb Ellis, estudiante de la prestigiosa escuela inglesa de Rugby, sentara las bases modernas de este deporte.

“En diciembre de 1864, hay pruebas que certifican que (los oficiales británicos) jugaban todas las tardes, con algunos civiles”, explica a la AFP el historiador inglés Mike Galbraith, especialista de los orígenes del rugby en Japón.

Aunque el rugby no apasiona a tantos aficionados japoneses como otros deportes de equipo como el béisbol o el fútbol, la selección ha participado en todas las ediciones de la Copa del Mundo desde la creación de la competición en 1987.

Los organizadores esperan que el Mundial-2019, el primero organizado en Asia, impulse el desarrollo del rugby en Japón y en otros lugares de la región.

Sin embargo, la débil afluencia a los partidos de la Top League, el campeonato nipón, así como su pobre nivel de juego, no invitan al optimismo.

Otro golpe duro es la falta de resultados convincentes. Los Sunwolves de Tokio, el único conjunto japonés del Super Rugby, tendrá que dejar a finales de la temporada 2020 esta liga internacional que agrupa a equipos de Argentina, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

El club aficionado de Yokohama, donde empezó todo, todavía existe, pero está un poco estancado. “La situación actual no es muy buena”, suspira Galbraith, que también es exjugador del club.

La escasez de miembros procedentes de las principales naciones del rugby ha afectado duramente al club, en su opinión: “Es más difícil formar un primer equipo de 15 jugadores”.