La selección de fútbol de Irán establecerá su base de entrenamiento en México durante la próxima Copa del Mundo y solo viajará a Estados Unidos para disputar sus compromisos. La medida se tomó luego de que, según diversos reportes, Washington rechazara albergar al equipo durante toda la competencia.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el acuerdo este lunes y explicó que la FIFA contactó a su gobierno tras la decisión de las autoridades estadounidenses, quienes no querían que la delegación iraní permaneciera en su país durante el torneo, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio.
“No tenemos ningún motivo para negarles la posibilidad de quedarse en México”, declaró la mandataria durante su conferencia de prensa diaria.
A pesar de la base en territorio mexicano, los tres partidos de Irán correspondientes al Grupo G se jugarán en territorio estadounidense. El equipo asiático se enfrentará a Nueva Zelanda en Los Ángeles el 15 de junio, a Bélgica en la misma ciudad el 21 de junio, y a Egipto en Seattle el 26 de junio. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado de Estados Unidos han respondido a las solicitudes de comentarios sobre el tema.
Previamente, en el mes de marzo, el presidente Donald Trump había asegurado que Irán era bienvenido a participar en la Copa del Mundo, aunque consideró inapropiado que la selección permaneciera en Estados Unidos “por su propia seguridad”. Días después de esa declaración, Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Fútbol, anunció el traslado de la base del equipo desde Arizona hacia la ciudad fronteriza de Tijuana, en México; una modificación que fue confirmada por la FIFA este lunes. Taj explicó que la medida ayudará a evitar complicaciones con los visados y facilitará los vuelos directos de la aerolínea Iran Air hacia México.
Los planes de la selección iraní quedaron bajo escrutinio desde finales de febrero, cuando Estados Unidos se unió a Israel en los ataques contra Irán, desencadenando una guerra que generó dudas sobre la participación del equipo en uno de los países coorganizadores. En marzo, Taj reveló que mantuvieron conversaciones con la FIFA para trasladar los partidos de la fase de grupos a México por razones de seguridad, escenario ante el cual Sheinbaum afirmó que su país estaba dispuesto a recibir los encuentros. Sin embargo, el organismo rector del fútbol mundial decidió mantener el calendario original sin modificaciones.
La incertidumbre también alimentó especulaciones sobre la exclusión de Irán en el torneo. En abril, Paolo Zampolli, enviado de Trump para las alianzas globales, sugirió que Italia reemplazara a la escuadra asiática, aunque la propuesta recibió una respuesta distante tanto de las autoridades italianas como de la FIFA.
Irán aseguró su clasificación a su cuarto Mundial consecutivo tras finalizar en el primer lugar de su grupo durante la tercera ronda de las eliminatorias asiáticas del año pasado.




