Álvarez ganó el combate más grande del año hasta el momento y el segundo de su contrato de cinco años

El mundo de las apuestas esta vez no se equivocó y el púgil mexicano Saúl “Canelo” Álvarez derrotó al estadounidense Daniel Jacobs por decisión unánime el sábado por la noche en una pelea de unificación del título mundial de peso mediano, en un combate de alta calidad, y que siempre estuvo muy igualado.

Los jueces de la pelea pactada a 12 episodios, que se llevó a cabo en conmemoración de las celebraciones del 5 de Mayo, dieron calificaciones de 115-113, 115-113 y 116-112 para Álvarez, que con el resultado conservó sus coronas avaladas por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial (AMB), y se acreditó el cinturón que expuso Jacobs, el de la Federación Internacional (FIB).

Álvarez ganó el combate más grande del año hasta el momento y el segundo de su contrato de cinco años, 11 peleas y 365 millones de dólares con el servicio de transmisión de deportes DAZN que firmó el otoño pasado.

Jacobs entró en el ring con una ventaja de tamaño debido a que llegó a la ceremonia del pesaje sabatina con 173,6 libras, mientras que el “Canelo” registró 169.

Una cláusula contractual estipulaba que ninguno podía superar los 170, por lo que Jacobs será multado con un millón de dólares, de su garantía de más de 10 millones.

A pesar de la evidente ventaja de tamaño de Jacobs, no fue un problema para Álvarez, de 28 años, que tiene marca de 52-1-2, con 35 nocauts.

Álvarez estaba defendiendo por primera vez los dos cinturones que le arrebató al kazajo Gennady Golovkin por decisión mayoritaria el pasado septiembre.

De acuerdo a los contratos de los peleadores y según las reglas acordadas por las tres organizaciones de boxeo, ambos peleadores después de haber dado el peso reglamentario el viernes por la noche debían someterse a una segunda ceremonia de pesaje, en la cual no deberían exceder las 170 libras, 10 más del límite de la división, que son 160.

Sin embargo, Jacobs, que un día antes registró 160 libras, el sábado por la mañana pesó 173,6 libras, muy por encima del límite de rehidratación de 170 libras que los combatientes tenían en su contrato.

Álvarez pesó 169 libras, mientras que el viernes registró 159,5 libras.

A pesar de haber violado la norma de pesaje, Jacobs, quien ganó el título vacante de peso medio de la FIB en octubre, podía ser elegible para ganar los cinturones de la AMB y el CMB de Álvarez.