Mientras todos se protegen de la pandemia, hay tres países en donde el balón sigue rodando y que todo el periodismo deportivo ha comenzado a descubrir futbolisticamente hablando

El coronavirus sigue afectando a todo el plante y colocando en jaque la estabilidad de los seres humanos, a estas alturas no se ha conseguido una solución a este virus chino y el mejor remedio sigue siendo quedarse en casa.

En este sentido, como es lógico, las actividades de cientos de ligas y torneos internacionales han quedado suspendidos a la espera de que la pandemia diezme y poco a poco se recupere la normalidad. Sin embargo, Bielorrusia, Burundi y Nicaragua, han desafiado la magnitud de esta pandemia y siguen adelante con el aval de sus líderes de gobierno.

En el caso de Burundi, hasta el pasado miércoles, su presidente desde 2005, Pierre Nkurunziza, se jactaba de ser uno de los ocho países del mundo que no tenía contagiados de Coronavirus. Esto, le permitía mantener las actividades normales, como las misas (el cristianismo es muy influyente en el país) y el fútbol.

Sin embargo, ya han dado positivo los dos primeros casos en ese país. Pero no significó que la liga se detuviera. El primer mandatario burundés, declarado futbolero de corazón, ha ordenado que el torneo siga, con algunas precauciones, pero que siga adelante.


Pierre Nkurunziza

Algunos medios de ese país, víctimas de férrea censura, matizan la situación diciendo que como quedan pocas fechas (4) y hay un equipo a punto de titularse, es mejor terminar el torneo y seguir, así como también es conveniente seguir las instrucciones del régimen totalitario.

En Bielorrusia, la realidad es increíble, lo del presidente Alexandr Lukashenko, sorprendió a propios y ajenos, recomendó a los ciudadanos protegerse de la pandemia con vodka, sauna y trabajando duro, sobre todo en el campo. Además Lukashenko, se enfadó cuando Rusia anunció el cierre de la frontera con Bielorrusia.


Alexandr Lukashenko

Entre sonrisas, dijo que había que lavarse las manos cada dos horas, comer bien tres veces al día, y que el alcohol podría servir para algo más que desinfectar.

Por su parte, en Nicaragua, el fútbol continúa en esta modesta liga, dentro de un país en el que su presidente Daniel Ortega, no da la cara desde el pasado 12 de marzo y en el que los ciudadanos se encuentran tomando sus propias precauciones, a falta de una correcta guiatura en estos tiempos de pandemia.

Daniel Ortega

“Sabemos que no es fácil jugar ahora, pero debemos ser profesionales, incluso sabiendo que podemos estar en peligro. Antes de cada partido, tenemos que pasar varios tests del coronavirus y nos toman la temperatura cada dos días”, comentaba Elis Bakaj, del Dinamo Brest, a Marca.


Elis Bakaj

Asimismo, Aleksandr Hleb, quien tuvo un paso por Arsenal y Barcelona, le quitó importancia al asunto e incluso invitó a Messi y a Cristiano Ronaldo a jugar en su país, mientras en España e Italia se reanudan las competiciones: “Todo el mundo ahora ve la liga de Bielorrusia. Todos deberían encender su televisor y vernos jugar. Quizá Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, podrían venir a jugar la liga bielorrusa hasta que todo se normalice en los otros torneos. Bielorrusia, es el único lugar en Europa en donde puedes jugar fútbol. Las personas de mi país estarían muy felices de tenerlos”.


Aleksandr Hleb

En Nicaragua, también se sigue jugando, a pesar de que los futbolistas reconocen que lo hacen con miedo, porque todos los días ven en las noticias los casos de personas muertas en el mundo a causa de esta pandemia.

 “Claro que hay temor por nuestras familias y por nosotros mismos porque nos estamos arriesgando; los partidos se están jugando a puerta cerrada, pero hay miedo de salir a comprar las cosas, de ir a entrenar”, afirma Jámilton Moreno, jugador colombiano del Real Madriz de Nicaragua.

Además de las de Bielorrusia y Nicaragua son de carácter profesional, mientras en Burundi, es una liga prácticamente amateur, al igual que Tayikistán, otra nación en donde el balón sigue rodando.

Con información de Goal