La Asociación de Jugadores de Grandes Ligas presentó el miércoles sus propuestas económicas iniciales en el marco del inicio de unas negociaciones laborales que se anticipan largas y complejas. Entre las solicitudes principales destacan la ampliación de la agencia libre y de los derechos de arbitraje salarial, así como un incremento sustancial en el salario mínimo de la competición, el cual se plantea casi duplicar.
La reunión tuvo lugar en la oficina de la asociación de jugadores en Manhattan, con la asistencia presencial de los peloteros Marcus Semien, Sean Manaea y el venezolano Eugenio Suárez, mientras que otros miembros del sindicato se sumaron de manera virtual. Se proyecta que las Grandes Ligas presenten una propuesta vinculada a un tope salarial en la jornada posterior.
Detalles de la propuesta del sindicato
El paquete introducido por los peloteros incluye diversas medidas orientadas a la reestructuración financiera de la liga:
- Impuesto de integridad competitiva: Un mecanismo diseñado para penalizar económicamente a las franquicias cuyas nóminas se ubiquen por debajo de un piso establecido.
- Impuesto de lujo: Una solicitud para elevar el umbral de este gravamen hasta los 300 millones de dólars para el próximo año.
- Reparto de ingresos: Un planteamiento que busca incrementar los fondos que los equipos con mayores ingresos comparten con los clubes menos pudientes, garantizando inicialmente a cada organización de mercado pequeño un mínimo de 240 millones de dólares por temporada.
“Las propuestas de los jugadores contemplan un aumento del reparto de ingresos, garantizando inicialmente a cada club de mercado pequeño un mínimo de 240 millones de dólares en ingresos cada temporada. Este reparto de ingresos mejorado incluye protecciones adicionales para asegurar que los clubes prioricen ganar por encima de lucrar”, detalló en un comunicado Bruce Meyer, jefe interino del sindicato tras reemplazar a Tony Clark en febrero.
Por su parte, el lanzador de Baltimore y miembro del subcomité ejecutivo del sindicato, Chris Bassitt, enfatizó que los requerimientos buscan incentivar a los clubes comprometidos con la competencia y compensar equitativamente el trabajo de los deportistas, aprovechando el crecimiento general que registra la disciplina en términos de audiencia e interés.
Postura de las Grandes Ligas
La directiva de las Grandes Ligas manifestó su desacuerdo con los puntos presentados por la contraparte, sosteniendo que el plan gremial tendría un efecto adverso sobre el reparto de ingresos actual.
El portavoz de las mayores, Glen Caplin, señaló en un comunicado que el proyecto del sindicato agrava los problemas de equilibrio competitivo dentro de la liga, reduce las transferencias destinadas a las organizaciones con menores recursos y debilita el impuesto de equilibrio, lo que generaría una disparidad de nóminas superior a la vigente.
“Por ejemplo, bajo la propuesta del sindicato, los Dodgers desembolsarían menos en pagos del impuesto de lujo, dándoles 70 millones de dólares adicionales para gastar en nómina”, argumentó Caplin.
El actual convenio laboral del béisbol tiene fijada su fecha de vencimiento para el próximo 1 de diciembre. Ante la falta de acuerdos y bajo el marco de la ley laboral federal, se prevé que las Grandes Ligas implementen un cierre patronal, mientras que el sector de los jugadores ha ratificado que no aceptará la imposición de un tope salarial.





