El mercado de la NBA abrió con un movimiento que sacudió la liga: los Atlanta Hawks traspasaron a Trae Young a los Washington Wizards, poniendo fin a una etapa de ocho temporadas en Georgia y abriendo un nuevo capítulo en la capital estadounidense.
El acuerdo, confirmado por ambas franquicias, envía al base de 27 años, cuatro veces All-Star y líder de asistencias en 2025, a un equipo en plena reconstrucción. A cambio, los Hawks reciben a CJ McCollum, veterano escolta con contrato expirante, y a Corey Kispert, alero joven con proyección y contrato vigente hasta 2029.
Trae Young llegó a los Hawks en el draft de 2018 y rápidamente se convirtió en el rostro de la franquicia. Su estilo ofensivo, marcado por el tiro lejano y la capacidad de generar juego, llevó al equipo a las finales de la Conferencia Este en 2021, un hito que no se repitió en los años siguientes.
Las lesiones limitaron su participación en la presente temporada: apenas diez partidos, con promedios de 19,3 puntos y 8,9 asistencias. Sin embargo, su impacto fue evidente, aunque los Hawks registraron un mejor balance sin él en cancha. La directiva decidió apostar por un núcleo joven encabezado por Jalen Johnson y Zaccharie Risacher, buscando flexibilidad salarial y nuevas oportunidades en la agencia libre.
Washington busca un líder
Los Wizards, por su parte, atraviesan una etapa de reconstrucción marcada por la juventud de sus principales figuras: Alexandre Sarr, Bilal Coulibaly y Tre Johnson. La llegada de Young representa un salto cualitativo, ya que el base puede acelerar el desarrollo del grupo y devolver protagonismo mediático a la franquicia.
Aunque la operación reduce el espacio salarial proyectado de Washington, la apuesta es clara: contar con un jugador franquicia capaz de atraer victorias y consolidar un proyecto competitivo en el Este.
Este traspaso inaugura la temporada de movimientos antes del cierre de mercado del 5 de febrero de 2026. La salida de Young de Atlanta marca el fin de una era y abre interrogantes sobre el futuro inmediato de los Hawks, mientras que los Wizards se convierten en un foco de atención con la incorporación de una estrella de primer nivel.
La NBA, acostumbrada a giros inesperados, suma así un nuevo capítulo a su historia de traspasos que redefinen equipos y cambian el mapa competitivo de la liga.






