La NBA anunció la imposición de suspensiones para cuatro jugadores tras la riña ocurrida el pasado lunes durante el encuentro entre los Pistons de Detroit y los Hornets de Charlotte. Ante esta medida, el entrenador de Detroit, J.B. Bickerstaff, manifestó su desacuerdo con la percepción pública que se ha generado sobre su equipo.
La liga determinó castigos de distinta magnitud para los involucrados:
- Isaiah Stewart (Pistons): Suspendido por siete partidos. La NBA justificó la severidad de la medida señalando su ingreso agresivo a la cancha desde la banca y su «historial reiterado de actos antideportivos».
- Miles Bridges y Moussa Diabaté (Hornets): Sancionados con cuatro encuentros cada uno por pelear y agravar el incidente.
- Jalen Duren (Pistons): Recibió dos juegos de suspensión por iniciar el altercado.
Bickerstaff calificó de «decepcionante» e «inexacta» la narrativa que etiqueta a sus jugadores como reactivos. El técnico defendió la disciplina de su grupo antes del partido en Toronto, argumentando que resaltar estos momentos anómalos es una falta de respeto hacia ellos. No obstante, aunque expresó que le habría gustado una sanción menor para Stewart, afirmó que el equipo acepta la decisión de la liga.
Por su parte, el entrenador de los Hornets, Charles Lee, quien también fue expulsado del juego del lunes por discutir con el arbitraje, señaló que la organización debe asumir las consecuencias. «Tenemos que tragarnos la medicina que la liga reparte y hacerlo mejor la próxima vez», declaró Lee.
Para Isaiah Stewart, esta representa su quinta suspensión en la liga, incluyendo incidentes previos con LeBron James y un altercado la temporada pasada con los Timberwolves de Minnesota.
En el lado de Charlotte, Moussa Diabaté ofreció disculpas públicas a la organización y a la afición el pasado martes. El jugador explicó que perdió el control de sus acciones después de que un oponente pusiera la mano en su rostro. Todas las suspensiones comenzaron a ejecutarse a partir de la jornada del miércoles.






