El dirigente y palmero aclaró que no talan palmas. «Hacemos una poda selectiva» y autorizada por Inparques, aclaró
Los palmeros de Chacao son un patrimonio que se multiplica y se extiende. Esta tradición tiene sus tiempos, y uno de ellos es el ascenso al parque nacional el Ávila o Waraira Repano. Como lo detalló el concejal Hilmer Escalona, palmero y presidente de la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Concejo Municipal de Chacao, detalló que más de 37 grupos de palmeros subirán este martes 8 de abril con el permiso de Inparques.
Como lo detalló en entrevista con Unión Radio, cerca de 300 palmeros ascenderán a la montaña y comenzarán el descenso el viernes en la noche. El sábado 12 de abril, cerca de las 11:00 am, se efectuará la procesión con las palmas.
Los palmeros llevan a cabo una poda selectiva de las palmas. «No talamos palmas. Nosotros hacemos una poda selectiva de la palma» de los cogollos. «El permiso de Inparques dice que podemos extraer de 300 a 500 pencas. Inparques cuenta uno a uno, por palmero, los cogollos. Por eso nosotros somos garantes de la fe y del cumplimiento de los artículos del permiso».
De cada hoja de palma salen entre 25 y 75 hojas, puntualizó el ambientalista.
El concejal invitó a toda la población de la gran Caracas a participar en la llamada misa de envío, que se realizará este domingo 6 de abril a las 4:00 pm. El padre José Antonio Clemente «nos dará la bendición para poder ir a buscar las palmas a nuestro amadísimo Ávila o Waraira Repano» y seguir la tradición del padre Mohedano. Después se efectuará una sesión especial del Concejo Municipal de Chacao, en la plaza Bolívar de Chacao, para celebrar los 40 años de creación de la asociación civil Palmeros de Chacao.
Escalona, palmero desde hace 10 años, tuvo la experiencia de subir a la zona cuando era monaguillo, en 1995. Estar en el sitio «es un esfuerzo y un sacrificio», comentó, por elementos como los mosquitos grandes, el piojo de la palma, dormir en un chinchorro, el riesgo del «monero» que sube, la separación de las hojas secas. Esta es una tradición que pasa de padres a hijos, y que incluye la siembra por parte de los palmeritos.