Moreno recibirá este martes el galardón por el artículo “La represión lingüística del español en Estados Unidos”, publicado en The New York Times en español el 23 de junio de 2018, como parte de los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España

El catedrático de Lengua Española Francisco Moreno, premio Don Quijote de Periodismo de 2019, aseguró este lunes a EFE que el nacionalismo lingüístico hace una interpretación demasiado “simplista” de un mundo cambiante, donde se están rompiendo “todas las fronteras”.

Moreno recibirá mañana el galardón por el artículo “La represión lingüística del español en Estados Unidos”, publicado en The New York Times en español el 23 de junio de 2018, como parte de los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España, que se entregarán mañana en Madrid.

El nacionalismo lingüístico norteamericano a favor del inglés, explicó, viene prácticamente desde la época posterior a la independencia de EEUU, aunque ahora hay una “mayor visibilidad” de esa actitud reacia al español, con el presidente Donald Trump como principal responsable, según Moreno, aunque no único.

“Esto es preocupante en un país que, precisamente, está configurado con grupos humanos venidos de muchos lugares, es un país de distintos”, comentó.

“En parte se trata de no reconocer -añadió- esa pujanza (demográfica y cultural de los hispanos). Y en gran medida se debe, además, a que hay miedo a que el suroeste o el sur de los EEUU puedan configurarse como una provincia o territorio similar o paralelo al Quebec del Canadá, con cierta independencia cultural o lingüística; a esa posibilidad se le tiene pavor”.

Y todo a pesar de que el español tiene “siglos de presencia, no es una lengua extranjera, es una lengua del territorio de los EEUU desde hace siglos”.

Los Reyes posan con los galardonados en la XXVIII edición de los Premios Internacionales Rey de España de Periodismo, concedidos por la Agencia EFE y la AECID, y la VII edición del Premio Don Quijote de Periodismo / Foto: EFE

El nacionalismo lingüístico, explicó, encontró su gran apoyo intelectual en los movimientos nacionalistas y regionalistas del siglo XIX, que creaban una “identificación entre una lengua, un país, una cultura… como si fueran realidades monolíticas”.

Pero el mundo actual, argumentó, no funciona así: “Actualmente, la posmodernidad nos está demostrando, día tras día, que no puede hacerse una interpretación tan simplista del mundo”, como si las lenguas tuvieran fronteras.

“El español tiene su gran baza -recalcó- en romper fronteras, en romper culturas. Si el español es grande hoy en el mundo y sigue creciendo es porque es capaz de expresar una cultura de origen peninsular (España), una cultura que tiene que ver con el Caribe, con las Filipinas, con la realidad hispana de los EEUU… Es capaz de aportar voz a gente de muy distinto origen cultural, esa es su gran fuerza”.

Preguntado por el significado del premio, respondió que “más no se podía pedir” por su condición de manchego, ser catedrático de Español, profesor de la Universidad española de Alcalá de Henares y haber trabajado en el Instituto Cervantes.