Entre la precariedad de los servicios públicos, la lentitud del internet y el agotamiento excesivo por la pandemia, en nuestro país el “teletrabajo” tiene sus complicaciones

Quizás en otros países resulte más sencillo trabajar desde casa, pero en Venezuela una serie de factores influyen a que esto no sea lo normal que pudiera parecer, todo esto hace de lo sencillo una calamidad para lograr un buen resultado, además de la falta de cultura tecnológica de quienes aún sienten que la presencia es vital para el buen funcionamiento laboral.

Comenzando por la electricidad, la precaria situación de este servicio en otros tiempos “básico” y que hoy en día se ha vuelto un lujo, hace que en muchos lugares de Venezuela se tenga que prender una vela y rezarle a todos los santos para que en medio de una asignación importante no se pierdan los datos o todo el trabajo realizado.

Muchos afirmarán “En ese caso siempre hay que guardar en tu PC”, pero no, en Venezuela no es tan sencillo, ya que corres el riesgo de que un bajón eléctrico queme o dañe por completo tu computadora, en este caso la deberás mandar a reparar y cruzar los dedos para que tenga arreglo.

La velocidad del internet es sin duda alguna otra de las causas que hacen del teletrabajo en Venezuela una pesadilla. En el entorno periodístico, se ha vuelto un verdadero filtro para medir capacidades, debido a que si gozas de una buena conexión deberás subir tantas informaciones sean necesarias, lo que hará un poco complicado el tema de análisis, titulación, entre otros aspectos tan importantes en nuestro oficio.

Para realizar una entrevista a través de Instagram, deberás medir la hora en la cual estos casi cinco meses de cuarentena el internet se haya comportado de mejor manera y es allí cuando comienza la aventura de dichos cálculos.

Pero no todo es tan malo, si gozas del servicio de la teleoperadora Digitel, podrás contar con una conexión muy aceptable, la cual deberás cancelar al mes según lo que consumas y tocando una tarifa de alrededor de 50 dólares al cambio. Se dice que en alguna oportunidad iban a realizar unos paquetes de navegación, pero por problemas de permisos no se pudo.

Si no tienes un ingreso suficiente como para invertir los 50 dólares entonces debes aplicar la que hoy en día llaman “La Vieja Confiable”, que en este caso no es tan confiable, ya que el servicio de CANTV es muy intermitente y eso para nadie es un secreto.

“Brother a mi me trajeron la máquina hasta la puerta de casa para editar videos que es de lo que vivo y a los tres días se cayó la conexión, por un supuesto rayo que jodió un poste en Catia”, así nos contó un videógrafo que no quiso identificarse y cuyo reclamo a la estatal telefónica data de un mes y medio sin ser resuelto.

“Actualmente trabajo para una empresa de Francia, no me pagan mal, el cobro es en euros, soy diseñador gráfico. Eso si, debo ingeniármelas para poder entregar todo a tiempo, es el trabajo más el estrés, con esta conexión que debe ser la más lenta del mundo”, contó Rodolfo Linares a Contrapunto.

Tabajar desde casa no es tan sencillo, es reinventarte, hacer de tu espacio de descanso, tu nuevo espacio laboral, es demostrar que estás trabajando y no jugando. Ya en España, en el parlamento se pide elaborar una ley que regule el teletrabajo.

La ley se basaría en que el empleador debe promover el equilibrio de la relación laboral de los teletrabajadores, a fin de que gocen de un trabajo con igualdad de trato en cuanto a remuneración, capacitación, formación, seguridad social, acceso a mejores oportunidades laborales, entre otros aspectos.

Se espera que en algún momento no tan cercano aún, esta pandemia llegue a su fin, o al menos que pueda ser controlada, a pesar de que en América Latina vive su peor momento.

Por lo pronto, en Venezuela como en otras partes del mundo, lo recomendable sigue siendo quedarse en casa y luchar contra todas estas adversidades que por circunstancias a los venezolanos se nos presentan doble.

Fijarse una agenda, establecer un horario aunque muchas veces los servicios públicos y la conexión a internet lo impidan, pero sigue siendo lo más sensato, cumplir los deberes y lo más importante mantener un control verificable de cada una de las asignaciones, sea cual sea la profesión que desempeñas desde casa en estos tiempos de pandemia.