La organización humanitaria estadounidense Project HOPE destinó una inversión superior a los 200.000 dólares para la renovación de centros de salud en Venezuela, una iniciativa orientada a expandir la cobertura de atención para cientos de miles de pacientes en el país. El anuncio fue dado a conocer este miércoles por el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett.
A través de la cuenta oficial de la embajada estadounidense en la red social X, Barrett confirmó la entrega directa de equipos médicos de atención primaria destinados al personal de la sede de emergencias de Salud Chacao, ubicada en el municipio homónimo del área metropolitana de Caracas.
El diplomático precisó que el financiamiento dirigido al sector sanitario venezolano cuenta con el respaldo del Departamento de Estado de Estados Unidos. «Apostamos por un impacto duradero para la recuperación económica de Venezuela bajo el plan de tres fases», manifestó Barrett en alusión al esquema de estabilización, recuperación y transición trazado por la administración del presidente Donald Trump para la nación suramericana, luego de la captura del depuesto presidente Nicolás Maduro ocurrida el pasado enero en la capital.
De acuerdo con su plataforma web institucional, Project HOPE se define como una entidad humanitaria y de salud global dedicada a cooperar con el personal sanitario y los sistemas locales para brindar auxilio urgente y desarrollar soluciones transformadoras.
Esta cooperación se enmarca en un contexto de acercamiento bilateral registrado en julio pasado, cuando la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo un encuentro con una delegación de alto nivel del Gobierno estadounidense para abordar la respuesta ante el doble terremoto del 24 de junio y evaluar materias de cooperación energética. Los movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 que impactaron el norte del país provocaron al menos 6.509 fallecidos, según los balances oficiales.
Reportes de Naciones Unidas basados en datos de la Organización Panamericana de la Salud advirtieron el mes anterior que los sismos agudizaron la precariedad de un sistema sanitario golpeado por años de restricciones materiales, falta de insumos y el éxodo de miles de profesionales de la salud. La ONU destacó que el arribo de equipos médicos de emergencia internacionales ha permitido reforzar las áreas quirúrgicas, las salas de hospitalización y los servicios de urgencia.
Por su parte, Aurora Pretel, representante de la ONG española Asociación Solidaridad Vasco Ecuatoriana, señaló el pasado lunes al cumplirse dos meses del evento sísmico que el flujo de asistencia internacional ha mostrado un descenso, identificando el agua, la higiene y los insumos médicos como las demandas más críticas requeridas en el territorio.





