El Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), Red por los Derechos Humanos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna) y escuelas Fe y Alegría unieron esfuerzos para levantar información certera sobre la situación de los menores afectados por el doblete sísmico registrado en el país el pasado 24 de junio, y que dejó en una estado de devastación a La Guaira, información que ha generado mucha incertidumbre tras el anuncio oficial del Ministerio de Educación del inicio del año escolar el próximo 14 de septiembre.
Carla Serrano de Redhnna indicó durante su intervención destacó que no ha la fecha las autoridades venezolana sólo han presentado la cifra en bloque de las víctimas, lesionados y sobrevivientes de los movimientos sísmicos, sin desagregar cuántos niños, niñas y adolescentes son afectados por la catástrofe, y esta información es vital para ofrecer una atención a la salud mental y física de estos menores.
Destacó que las escuelas y liceos tanto públicos como privados representan para la población estudiantil su lugar seguro, por tanto cada una de los centros deben ser restaurados y rehabilitados, pues muchos además de haber sufrido daños en su infraestructura también han servido de refugios a las personas que perdieron sus viviendas, además de familiares y amigos.
Para Serrado la respuesta del Estado debe ser integral y esa campaña Renacer no puede ser solo un slogan debe tener un presupuesto, responsable, un cronograma y sobretodo una serie de planes que a dos meses de los terremotos no se están viendo de manera transparentes.
Toda la información que el Redhnna, Cecodap y las escuelas de Fe y Alegría se ha obtenido a la sociedad civil y las comunidades educativas, de allí que existan vacíos en los información que han logrado obtener, para levantar el informe. Y puntualizó que la mayor responsabilidad ha recaído mayormente en los docentes, personal que desde hace años ha sido marginado, e insistió que no puede haber una reconstrucción como anuncia el Gobierno sobre la precariedad laboral y el hambre de los docentes.
La representante de Redhna exigió al Ministerio de Educación que cada uno de los centros educativos sean debidamente certificados por profesionales para su habitabilidad, a fin de garantizarle a los padres y representantes el bienestar de los menores y que cada uno de los niños, niñas y adolescentes asuman su centro de estudios como su lugar seguro.
Las escuelas de Fe y Alegría aplicarán sistema mixto para iniciar el año escolar
Ante el llamado de inicio del año escolar el próximo 14 de septiembre, Noelbis Aguilar directora nacional del Programa Escuela de Fe y Alegría, hizo un balance de las escuelas públicas, privadas y subvencionadas que fueron afectadas por los terremotos han sido catalogadas de acuerdo a los daños entre leve (amarilla), moderada (verde) y grave (roja). En este contexto la profesional indicó que en el área educativa la infraestructura de las instituciones educativas deben estar en perfecto estado para que los estudiantes, docentes y padres se sientan seguros, tras atravesar una situación extrema como los movimientos sísmicos.
Aguilar destacó que todos esos docentes, niños, niñas y adolescentes perdieron sus viviendas, familiares, y muchos de ellos quedaron tras los terremotos con una discapacidad sobrevenida, y cada grieta que presenten las infraestructuras revivirán el trauma vivido.
También recomendó planes de entrenamiento para las escuelas e instituciones educativas para enfrentar un movimiento telúrico, pues para la fecha se supera las mil réplicas, además del hecho que los venezolanos debemos asumir que el país es sísmico.
En Fe y Alegría decidió ampliar el aula abierta, a fin de ir preparando a su comunidad estudiantil aunque la infraestructura de las escuelas no estén aptas para las clases presenciales.
Cecodap apuesta por unas escuelas seguras
Carlos Trapani, director de Cecodap, en la rueda de prensa conjunta con Redhnna y Fe y Alegría indicó que no está en contra del regreso a clases, pero advirtió que “no se trata de abrir por abrir, sino que el retorno sea seguro”.
Agregó que Cecodap ha documentado 1.405 casos de niños afectados, incluidos 221 fallecidos. “No hablamos de que es el techo, la documentación, es el piso. Es lo mínimo que hemos documentado en terreno”.





