El mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, aseveró que las principales corporaciones petroleras de su país están alcanzando márgenes de ganancia sin precedentes en territorio venezolano, al tiempo que ponderó positivamente el nivel de cooperación y entendimiento que sostiene con las autoridades de la nación suramericana.
De acuerdo con las declaraciones públicas ofrecidas por el jefe de Estado estadounidense, las firmas energéticas norteamericanas que iniciaron operaciones recientes en Venezuela han registrado en los últimos meses un nivel de ingresos netos superior al acumulado en toda la trayectoria histórica de su actividad en dicho territorio.
«Las grandes compañías petroleras están entrando. Han ganado más dinero para sí mismas en los últimos meses que en toda la historia del país, y simplemente se está manejando correctamente», puntualizó el presidente.
Potencial energético y relación estrecha
Durante su intervención, Trump también hizo especial énfasis en la magnitud de los recursos naturales y las vastas reservas de hidrocarburos que posee el suelo venezolano. En sus palabras, describió el potencial del país indicando que «tienen tanto petróleo, encuentras el petróleo allí, solo miras el suelo y dices: ‘oh, eso es petróleo, solo perfora’. Hay muy pocos lugares que tengan algo así».
Asimismo, el líder estadounidense catalogó la dinámica actual de trabajo con el Gobierno venezolano como sumamente favorable. «La gente de Venezuela, el liderazgo ha sido fantástico, y estamos trabajando con ellos», manifestó Trump, destacando la existencia de una sólida relación bilateral y una labor conjunta que se desarrolla de manera muy cercana entre ambas administraciones.
Balance sobre las tensiones pasadas
Por último, el mandatario estadounidense reflexionó sobre el costo financiero derivado de los periodos de fricción que caracterizaron la relación histórica entre ambas naciones en tiempos recientes.
Al respecto, Trump equiparó la duración de esas tensiones pasadas con un lapso sumamente breve, aludiendo a que «fueron 48 minutos, pero llamémoslo un día», y puntualizó que el costo asociado a ese escenario de confrontación ya ha sido saldado por su país en una proporción que supera las 50 veces.





