Una mesa de trabajo realizada el pasado lunes sobre la reconstrucción de La Guaira propuso un plan para La Guaira que incluya distintos sectores, como educación, salud, puerto y aeropuerto. La mesa -impulsada por el asesor Héctor Urgellez- concluyó que la reconstrucción definitiva debe ser un abordaje integral y complejo que incluya la salud pública, la reactivación económica del puerto y el aeropuerto Simón Bolívar, el reasentamiento digno de familias y la educación de los niños afectados.
El grupo consideró que la tragedia actual es el resultado de 25 años de improvisación y del desmantelamiento de la memoria técnica e institucional de la región, y lamentó que después de la tragedia de Vargas, en 1999, no se haya podido prevenir una situación como la actual.
Mario Liegho, presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira, enfatizó la urgencia de iniciar de inmediato «estudios forenses estructurales» en las edificaciones colapsadas para convertir el error en aprendizaje normativo. Planteó una reingeniería del territorio que se traduzca en liberar las zonas planas —de suelos arcillosos y alta vulnerabilidad— para convertirlas en bulevares y espacios públicos de mitigación, y mudar el desarrollo habitacional hacia las faldas de la montaña, zonas que demostraron mayor resistencia sísmica.
Por su parte, el urbanista Leopoldo Provenzali aseguró que el país contaba con planes elaborados por las principales universidades nacionales tras los eventos de 1999, los cuales no fueron tomados en cuenta.
Víctor Carrillo, director de Políticas Públicas del IESA, planteó el establecimiento de un Programa Mínimo Común: «Un acuerdo político serio inspirado en las mejores prácticas civiles venezolanas» que garantice que las líneas maestras de servicios públicos, vialidad y seguridad en La Guaira no sean alteradas ni destruidas por los cambios de gobierno.
Finalmente, Melquíades Pulido, directivo de Vente Venezuela, subrayó que la crisis actual representa un «momentum histórico que no debe limitarse a un negocio inmobiliario salvaje».
«Las propuestas técnicas están sobre la mesa, pero no se va a proponer ni imponer nada hasta que no se haya conversado y validado con la gente de La Guaira», enfatizaron los ponentes.





