Alrededor de 5.700 trabajadores playeros se encuentran actualmente desempleados por las graves consecuencias que dejó el doblete sismológico del pasado #24Jun en el estado La Guaira, desde más de 3.800 personas fallecidas hasta un número importante de escombros producto del desplome de cientos de edificaciones.
Jenny Suárez, comerciante que labora en Playa Surfista, ubicada en Catia La Mar, parroquia Urimare, indicó que la principal prioridad de los trabajadores playeros es la reubicación de las personas que perdieron sus hogares y que hoy día viven en carpas en los alrededores de las distintas playas del estado para que así se proceda a la reactivación del turismo local.
«En todo lo que es el estado de La Guaira, somos alrededor de 5.700 playeros y todos estamos desempleados (…) la primera opinión de nosotros es reubicar a las personas, mejorar un poco más la viabilidad y poder reactivar», manifestó en declaraciones ofrecidas al equipo reporteril de Contrapunto.com.
Suárez entiende la magnitud y lo lamentable de lo sucedido en la entidad, pero añadió que esta es la manera con la que casi 6.000 personas generan ingresos para mantener a sus familias y pagar sus deudas. Además, sumó que el mar siempre ha sido uno de los lugares en el que las personas liberan el estrés.
«Necesitamos actividad económica. O sea, nosotros no podemos nada más depender de lo que nos puedan ayudar. Sí, pero necesitamos generar ingresos. Todos tenemos responsabilidad de nosotros (…) todos necesitamos un momento de liberar el estrés», sostuvo.
En este sentido, la comerciante indicó que el jueves 9 de julio la Cámara de Prestadores de Servicios Playeros sostuvo una reunión para evaluar la situación y, depende de eso, poder establecer un horario para reactivar la actividad comercial en el mar.
Recordó que en el 2020, año de la pandemia por Covid-19, el referido sector comercial se reactivó aplicando un esquema de 15 días laborables y 15 días no laborables.
«Ahorita yo creo que también podemos trabajar así para poder llevar un poquito a nuestros hogares, y que la gente necesite despejar un poco la mente», culminó.





