En un gesto de profundo respeto y solidaridad, la Embajada de los Estados Unidos en Venezuela anunció la suspensión de sus festejos habituales por el 250 aniversario de la independencia estadounidense, conmemoración que tiene lugar este 4 de julio. La decisión fue tomada en respuesta a la magnitud de la tragedia humanitaria que atraviesa el país tras el devastador sismo del pasado 24 de junio.
La misión diplomática, bajo el sello conmemorativo Freedom 250, transformó la naturaleza de la jornada, centrando sus esfuerzos en acompañar al pueblo venezolano en medio de la crisis. «Este 4 de julio, al reflexionar sobre los valores que dieron forma a nuestra nación, los Estados Unidos acompaña a los venezolanos ante la devastación que vimos tras los temblores», expresó la Embajada a través de sus canales oficiales.
Reconocimiento a las labores de rescate
En lugar de eventos protocolarios, el mensaje central de la embajada sirvió como un homenaje a los equipos que trabajan en las zonas de desastre. La representación diplomática destacó la labor vital de los equipos de búsqueda y rescate estadounidenses (USAR), así como el respaldo operativo brindado por el Departamento de Guerra y el Comando Sur de los Estados Unidos en la respuesta a la emergencia.
Asimismo, la misión agradeció a los ciudadanos estadounidenses que han contribuido con donaciones para apoyar a las víctimas. Este pronunciamiento refuerza la postura ratificada previamente por el encargado de negocios de la embajada, John Barrett, quien calificó el escenario tras el terremoto como «devastador» y reafirmó la disposición de cooperación bilateral para atender las necesidades más urgentes.
La suspensión de las celebraciones en una fecha tan significativa para el calendario estadounidense subraya la prioridad que la delegación diplomática ha otorgado al apoyo humanitario frente a la actual coyuntura de emergencia que enfrenta Venezuela.





