El Ministerio de Exteriores kuwaití convocó este martes 12 de mayo el embajador de Irán en el país del golfo Pérsico, Mohamed Tutunji, en señal de protesta por la supuesta infiltración de miembros de la Guardia Revolucionaria para atentar dentro de Kuwait.
En un comunicado, el ministerio señaló que el viceministro de Exteriores, Hamad Sulaiman Al Mashaan, entregó a Tutunji «una nota de protesta tras la infiltración de un grupo armado de miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica en la isla de Bubiyan y su enfrentamiento con las Fuerzas Armadas kuwaitíes».
Al Mashaan «reiteró la enérgica condena del Estado de Kuwait a este acto hostil y exigió a Irán que cese de inmediato e incondicionalmente tales acciones».
Asimismo, consideró a Teherán «plenamente responsable de esta flagrante violación de la soberanía de Kuwait y de una grave infracción del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad».
«También hizo hincapié en el pleno derecho del Estado de Kuwait a la legítima defensa, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de la ONU, y a adoptar todas las medidas que considere necesarias para proteger su soberanía y la seguridad de su pueblo y sus residentes», añadió.
La protesta se produce después de que Kuwait acusara este martes a la Guardia Revolucionaria iraní de enviar a un equipo a su territorio para atacar el país, anunciando la detención de cuatro de sus miembros tras un tiroteo en el que resultó herido un militar del país árabe.
Se trata de la primera vez que el país del Golfo anuncia la infiltración en su territorio de supuestos miembros de la Guardia Revolucionaria desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Gobierno iraní no ha reaccionado de momento a las afirmaciones kuwaitíes.
Kuwait, así como otros vecinos árabes de Irán, incluidos Baréin y Emiratos Árabes Unidos, han detenido en las últimas semanas a varias personas acusadas de espiar para la Guardia Revolucionaria o simpatizar con las «agresiones iraníes» en un proceso que llegó a retirar la nacionalidad a algunos de sus ciudadanos.





