El Gobierno de Venezuela inició un proceso de reestructuración en sus misiones diplomáticas de Europa, marcando un giro en la política exterior del país. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, designó a Timoteo Zambrano como nuevo representante diplomático en España, en sustitución de Gladys Gutiérrez, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia, reseñó Alberto News.
Esta designación representa un hecho inédito en más de dos décadas, al ser la primera vez desde la llegada del chavismo al poder que la Embajada en Madrid será encabezada por una figura sin trayectoria dentro del movimiento oficialista. El nombramiento de Zambrano, confirmado por fuentes oficiales de ambos países, se encuentra a la espera del plácet del Consejo de Ministros de España, trámite que se prevé para el próximo martes.
De manera simultánea, se encuentra pendiente el nombramiento de Enrique Ochoa Antich como embajador en Alemania. Ochoa Antich es reconocido por una trayectoria que combina la vía institucional con la moderación política. A lo largo de los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, presentó querellas ante el Supremo por presunto incumplimiento constitucional y peculado; no obstante, ha sostenido la tesis de que el retorno a la democracia en Venezuela debe incluir la participación del chavismo.
Contexto de las designaciones
De acuerdo con la información disponible, la elección de Zambrano y Ochoa Antich responde a una estrategia de flexibilización del Gobierno liderado por Nicolás Maduro, tras su captura el pasado 3 de enero. Esta política, condicionada por la administración de Washington, busca incorporar a figuras externas al oficialismo en diversas esferas de poder.
Para algunos analistas, el objetivo de estas designaciones es facilitar canales de diálogo a través de actores que, si bien no se identifican con el chavismo, mantienen posiciones que no resultan necesariamente críticas, permitiendo así una interlocución distinta en el escenario internacional.





