Tras las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) Venezuela se situó como «el principal motivo de optimismo», protagonizando algunas reuniones no programadas con inversionistas estadounidenses.
De acuerdo con una nota difundida por Reuters, aunque el caso Venezuela no había sido mencionado en agendas formales previas a las reuniones, al menos seis bancos y organizaciones celebraron reuniones frecuentes informativas para inversores de Washington, entre los que se encontraban Bank of America, Barclays, JPMorgan y Morgan Stanley, de acuerdo con tres fuentes que asistieron a ellas y a las agendas consultadas por la agencia de noticias.
En este sentido, se observó que las expectativas de una reactivación económica en territorio venezolano dominaron las conversaciones al margen de los encuentros ya planificados.
«El permafrost se está derritiendo. Y por eso los inversores son optimistas», dijo Rodrigo Olivares-Caminal, profesor de la Universidad Queen Mary, quien asesora a gobiernos en materia de deuda y que pudo asistió a las Reuniones de Primavera.
Las Reuniones de Primavera las previsiones económica a la baja fueron un tema recurrente en las discusiones, considerando los cálculis del costo de la guerra en Oriente Medio para sus economías.
Gran parte de esos costos se deben al aumento en los precios del crudo, que se traducen en inflaciñin mundial. Aunque en el caso de Venezuela este aumento de precios petroleros implican ingresos adicionales que pueden impactar de forma positiva en la recuperaci´ón de la infraestructura de los hidrocarburos, que han enfrentado décadas de desinversión.
Según estimaron los asistentes a las reuniones, entre ellos tenedores de bonos y abogados, manifestaron sus esperanzas de que unas relaciones más cordiales con Estados Unidos permitirán la reestructuración de la deuda soberana de Venezuela y así, los inversores podrían recuperar, al menos, una parte de su dinero.
Si se logra la reestructuración de la deuda de Venezuela, que oscila entre 150 y 170 mil millones de dólares, ésta sería una de las mayores reformas realizadas en la historia reciente.






