La tensión en Oriente Medio aumentó este domingo luego de que Irán informara que lanzó ataques contra bases estadounidenses ubicadas en Kuwait y Baréin. Según reportes difundidos por medios iraníes, misiles de precisión impactaron instalaciones militares, mientras autoridades kuwaitíes indicaron que los ataques provocaron incendios en infraestructuras clave, incluido el aeropuerto internacional. Dos militares de Kuwait murieron durante las labores de seguridad.
Las autoridades de Baréin también denunciaron impactos cerca de una instalación militar estadounidense en el puerto de Mina Salman. Los países del Consejo de Cooperación del Golfo calificaron los ataques como una “peligrosa escalada” y acusaron a Teherán de amenazar la estabilidad regional.
En paralelo, Israel continuó con bombardeos contra objetivos en territorio iraní y en Líbano. El ejército israelí informó que atacó depósitos de combustible y sistemas de defensa aérea en Teherán, así como aeronaves militares en Isfahán. En Líbano, al menos 25 personas murieron en ataques registrados en varias zonas del sur del país y en Beirut, según autoridades locales.
Mientras tanto, China llamó a un alto el fuego inmediato. El canciller Wang Yi pidió detener las operaciones militares para evitar una mayor escalada del conflicto, que ya suma una semana de intensos enfrentamientos en la región.






