La ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, confirmó la circulación del virus de la fiebre amarilla en cuatro estados del país: Aragua, Lara, Barinas y Portuguesa.
Aunque no se conocen las cifras del país, las autoridades sanitarias ratificaron que se han reportado casos de la enfermedad e insistieron en que la población debe vacunarse.
«El Ministerio de Salud quiere convocar al pueblo venezolano, a los consejos comunales, a los comités de salud, a las comunas, a que acudan masivamente a vacunarse en los estados que hemos definido como priorizados, donde tenemos el virus de la fiebre amarilla circulando», indicó la médica.
Gutiérrez, en un video difundido en la cuenta en instagram de VTV, invitó a la población que reside en 22 parroquias de esos cuatro estados a acudir a los centros de salud -como CDI y salas de salud comunitarias- para vacunarse contra la enfermedad. Gutiérrez aseguró que la vacuna solo está indicada para personas de 1 a 59 años de edad.
El virus de la fiebre amarilla se transmite por la picadura de mosquitos infectados; en las zonas urbanas, el principal responsable es el «patas blancas» o Aedes aegypti, difusor también de los virus de dengue.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el virus de la fiebre amarilla se incuba en el cuerpo durante 3 a 6 días. Los síntomas más comunes son fiebre, dolor muscular con prominente dolor de espalda, dolor de cabeza, pérdida de apetito y náuseas o vómitos.
«En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen después de 3 a 4 días. Sin embargo, un pequeño porcentaje de pacientes entra en una segunda fase más tóxica dentro de las 24 horas posteriores a la recuperación de los síntomas iniciales. La fiebre alta regresa y varios sistemas del cuerpo se ven afectados, generalmente el hígado y los riñones. En esta fase, es probable que las personas desarrollen ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos, de ahí el nombre «fiebre amarilla»), orina oscura y dolor abdominal con vómitos. Puede ocurrir sangrado de la boca, nariz, ojos o estómago. La mitad de los pacientes que entran en la fase tóxica mueren dentro de 7 a 10 días», alerta la OPS.






