En su primera comparecencia ante los medios tras un año de reclusión en El Helicoide, el dirigente político Enrique Márquez criticó la reciente designación de Tarek William Saab como Defensor del Pueblo. Márquez calificó al funcionario, quien renunció a la Fiscalía General para asumir este nuevo cargo de forma interina, como «un personaje gris que se mueve en las tinieblas, en la oscuridad» y aseguró que es «una de las personas más rechazadas del país».
El excandidato presidencial fue enfático al señalar que estas instituciones no deben responder a intereses partidistas. «Necesitamos un fiscal y un defensor del pueblo que represente al pueblo y a la Constitución, no al Gobierno», declaró Márquez, quien además rechazó la política de «enroques» estatales que permiten que figuras del oficialismo se mantengan en puestos clave sin autonomía real.
Márquez, detenido bajo cargos de terrorismo e incitación al odio, denunció que su proceso estuvo plagado de irregularidades desde el inicio. Relató que durante los primeros días de su cautiverio no contó con una orden judicial y fue sometido a interrogatorios constantes: «pasé siete días esposado casi todo el tiempo», detalló sobre las condiciones en El Helicoide.
Respecto al nuevo marco legal de perdón, el exrector del CNE manifestó que, aunque es un avance necesario para el reencuentro nacional, aún es insuficiente. «Yo saludo la Ley de Amnistía; me parece que no está completa, pero es un paso indispensable. La Ley de Amnistía debe ser un primer paso, no un paso definitivo y último», afirmó.
«Que los recursos lleguen al pueblo»
En materia económica, Márquez reconoció la reciente apertura en el sector petrolero, pero cuestionó la distribución de sus beneficios. «Esta apertura no puede ser para el capital solamente. ¿Dónde está el salario, la gente?», increpó el dirigente, quien también pidió la derogación de la Ley de Extinción de Dominio por permitir incautaciones de propiedad sin el debido proceso.
El dirigente descartó cualquier intención de retornar al Consejo Nacional Electoral o de postularse a una candidatura presidencial en el corto plazo, centrando su discurso en la renovación institucional. «No me veo en el CNE. Creo que hice el trabajo que tenía que hacer. No soy candidato. Tengo dos candidatas: democracia y Constitución», sentenció.
Finalmente, Márquez agradeció el respaldo internacional tras su reciente viaje a Estados Unidos, donde fue invitado por la Casa Blanca al discurso del Estado de la Unión. Coincidió con la postura del Departamento de Estado sobre la necesidad de renovar el CNE y el TSJ para garantizar libertades plenas en una futura ruta electoral. Sobre su relación con otros sectores de la oposición, aclaró que aún no ha tenido contacto directo con María Corina Machado desde su liberación, aunque expresó su disposición a trabajar bajo una visión de inclusión nacional.






