El «Pac-Man» no está listo para colgar los guantes definitivamente. La leyenda filipina Manny Pacquiao confirmó su regreso al cuadrilátero para el próximo 18 de abril, donde se medirá ante el excampeón mundial superligero, el ruso Ruslan Provodnikov.
El combate, pactado como una exhibición de peso wélter a 10 asaltos, marcará el retorno de Pacquiao a la ciudad que fue el epicentro de sus más grandes glorias. En esta ocasión, la sede será el histórico Thomas & Mack Center, un recinto que recupera el protagonismo que ostentó en la década de los 90 antes de la hegemonía del MGM Grand y el T-Mobile Arena.
A sus 47 años, Pacquiao busca sacudirse el polvo tras su reciente aparición el pasado 19 de julio. En aquel encuentro, el filipino cayó ante el campeón wélter del CMB, Mario Barrios, en una cerrada decisión dividida que dejó un sabor agridulce: mientras dos jueces vieron un empate, Max DeLuca otorgó la victoria a Barrios por 115-113.
Con un récord profesional de 62 victorias, 9 derrotas y 2 empates, el multicampeón mundial dejó claro que su motivación sigue intacta: “Volver a Las Vegas significa muchísimo para mí, y me entusiasma trabajar con un equipo enfocado en crear una experiencia de clase mundial para los aficionados. Regreso para darles una gran pelea — y estoy listo”, expresó Pacquiao a través de un comunicado oficial.
El enfrentamiento contra Provodnikov promete acción garantizada. Aunque se trata de una exhibición, el estilo frontal y agresivo del «Siberian Rocky» supone una prueba física considerable para un Pacquiao que se niega a dejar que el tiempo dicte el final de su carrera.






