El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ratificó este domingo la postura de Washington respecto a la acción militar ejecutada en territorio venezolano el pasado 3 de enero. Durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro eslovaco, Robert Fico, el alto funcionario defendió la legitimidad de la maniobra basándose en criterios de seguridad interna.
Rubio reconoció abiertamente que el operativo ha generado diversas reacciones y críticas a nivel global, incluyendo cuestionamientos por parte de naciones aliadas a la Casa Blanca.
Prioridad en la seguridad interna
Al ser consultado sobre el impacto diplomático y el rechazo manifestado por varios sectores de la comunidad internacional, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló que la prioridad del gobierno de Donald Trump fue la protección de sus intereses estratégicos.
«A muchos países no les gustó lo que hicimos en Venezuela. No pasa nada. Era por el interés nacional», sentenció Rubio ante los medios de comunicación en Eslovaquia.






