Este sábado 14 de febrero se cumple un mes desde que la presidenta Encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, indicó que todos los ingresos provenientes de las ventas petroleras serían «destinados» a la recuperación del sector salud de la nación.
Pero esto aún no arroja resultados palpables. Trabajadores del sistema de salud aún mantienen sus exigencias al Ejecutivo venezolano para que cumpla su promesa y realice anuncios con respecto a la infraestructura, suministro de insumos y, de manera urgente, el decreto de un aumento de salario que permita que los trabajadores del sector tengan una estabilidad salarial y, también, se ocupen los vacíos que actualmente se presentan en diversos cargos.
«Lamentablemente todavía a la fecha de hoy los trabajadores siguen con salarios irrisorios (…) Delcy Rodríguez tiene que cumplir con el artículo 91 de la Constitución (…) hoy los trabajadores estamos en extrema pobreza, aquí no hay mejora», dijo Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital, durante entrevista concedida a Contrapunto.com.
La sindicalista enfatizó que continuará manifestándose en las calles las veces que sean necesarias hasta lograr que el Ejecutivo escuche las exigencias y, con esto, «dignifiquen» el salario de los venezolanos, se retomen las convenciones colectivas y se elimine el memorando 2792 el cual elimina derechos laborales.
«Y vamos a seguir en la calle porque no estamos pidiendo que nos regalen nada, no estamos pidiendo regalías, no estamos pidiendo. Queremos que nos dignifiquen el salario. Cumpla con la ley del trabajo, cumpla con el artículo 108 que dice que todos los ingresos que perciben los trabajadores se consideran salarios. Cumpla con el artículo 91 de la constitución que le ordena que se establezca un salario mínimo de acuerdo a los indicadores económicos que establece el Banco Central de Venezuela en cuanto a la canasta básica», agregó Contreras.
Estas declaraciones las realizó la dirigente gremial al momento que acompañaba una protesta de madres de presos políticos en el centro de Caracas. La lucha de Contreras no solo se limita al sector que representa, el tema de derechos humanos en la nación la compromete a «activar» la solidaridad y estar al lado del clamor de libertad de los detenidos.
«Hoy es el momento de que los venezolanos activemos la solidaridad, que activemos la empatía porque quedan muchos presos políticos que son inocentes. Hay familias que lloran y eso quiebra el alma. Eso no me permite a mí voltear la mirada hacia otro lado o meter la cabeza en tierra, porque yo creo que por ahí se dice que los presos políticos tienen dueños, eso se ha dicho, pero yo creo que Venezuela tiene que demostrar que los presos políticos tienen dolientes y los dolientes somos los venezolanos», exclamó.
Yanny González, presidenta del Colegio de Enfermería de Barinas, Dinora Rodríguez, enfermera de Turén, son dos casos significativos que hoy engrosan la lista de personas libres, pero con medidas cautelares y Ángel Rivas, esposo de Maritza Moreno, presidenta del colegio de enfermeras, aún se mantiene detenido.
Contreras afirmó que se mantendrá en las calles en función de lograr la libertad plena de sus colegas y así poder hablar de una «transición política» en la nación y democracia.
«Yo voy a acompañar como enfermera todas las actividades que se realicen en función de lograr la libertad de nuestros hermanos y hermanas que hoy están privados, porque no se puede hablar de transición, no se puede hablar de democracia mientras existan hombres y mujeres privados de su libertad por pensar diferente, por exigir su derecho, por disentir (…) Son hombres y mujeres inocentes que su único pecado es soñar con una Venezuela que viva en libertad», sentenció. la gremialista.






