A cuatro meses del ataque armado contra los activistas venezolanos Yendri Velásquez y Luis Peche en Bogotá, Amnistía Internacional denuncia la falta de avances claros en las investigaciones y la ausencia de garantías de protección efectivas por parte del Estado colombiano.
La organización advierte que este caso no es un hecho aislado, sino un síntoma de la vulnerabilidad que enfrentan las personas refugiadas y defensoras de derechos humanos en la región.
Puntos clave de la denuncia:
-Falta de diligencia: La ausencia de resultados en la investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación prolonga el sufrimiento de las víctimas y envía un mensaje de tolerancia hacia la violencia.
-Trabas administrativas: Marcos Gómez (Amnistía Venezuela) señala que los retrasos en el reconocimiento del estatus de refugiado incrementan el riesgo para quienes huyen de la persecución política.
-Obligaciones internacionales: Colombia, como principal receptor de migración venezolana, tiene el deber jurídico de garantizar protección inmediata y acceso a la justicia sin demoras irrazonables.
“La impunidad también es una forma de violencia. El Estado tiene la responsabilidad de protegernos y de investigar lo que pasó. Seguiremos denunciando porque el silencio no nos protegerá.” — Yendri Velásquez, activista y víctima del atentado.
Demandas urgentes al Estado Colombiano:
-A la Fiscalía General: Avanzar de manera inmediata, exhaustiva e imparcial en la investigación del atentado.
-A las autoridades migratorias: Eliminar las barreras burocráticas para la protección internacional de personas en riesgo.
-Protección efectiva: Implementar medidas de seguridad reales para Velásquez, Peche y otros activistas en territorio colombiano.






