El Kremlin confirmó este viernes que se ha alcanzado un consenso para reanudar las negociaciones trilaterales sobre el conflicto en Ucrania, con la participación de Rusia, Estados Unidos y Kiev. Los encuentros están programados para los días 17 y 18 de febrero en la ciudad de Ginebra, Suiza.
Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa, ratificó el acuerdo durante su rueda de prensa telefónica diaria, señalando que, aunque los detalles logísticos finales se informarán oportunamente, la voluntad de continuar el diálogo en este formato es un hecho.
“Existe un acuerdo de que será, efectivamente, la próxima semana”, declaró Peskov.
La delegación de la Federación de Rusia estará encabezada por el asesor presidencial Vladímir Medinski, quien cuenta con antecedentes en las rondas de negociación previas celebradas en Estambul. Esta nueva etapa de diálogo sucede a dos reuniones iniciales que tuvieron lugar en Abu Dabi bajo la mediación estadounidense.
La elección de Ginebra como sede resulta significativa, al ser el mismo escenario de la cumbre entre Vladímir Putin y Joe Biden en 2021, meses antes del inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había sugerido Miami como posible sede, Moscú optó por la ciudad suiza.
Pese al anuncio del encuentro, las autoridades rusas mantienen una postura de cautela frente a los posibles resultados. Entre los puntos de fricción que persisten en la mesa de negociación se encuentran:
- La definición de las cuestiones territoriales.
- Las garantías de seguridad exigidas por Ucrania.
- El rechazo frontal de Rusia al plan de paz de 20 puntos elaborado conjuntamente por Washington y Kiev.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, manifestó sus críticas hacia la actual administración de Donald Trump, acusándola de renunciar a entendimientos previos alcanzados en Anchorage. Lavrov subrayó que, dada la complejidad de las posturas, todavía queda “un gran camino por recorrer” para alcanzar un arreglo definitivo.






