Madres y familiares de personas detenidas por motivos políticos amanecieron este viernes 13 de febrero encadenados en las inmediaciones del centro de reclusión de Zona 7, en Boleíta. a medida de protesta surge tras cumplirse el plazo establecido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien el pasado 6 de febrero visitó el campamento de las familias en la capital con la promesa de avances en las excarcelaciones.
Este hecho marca el segundo anuncio de una supuesta liberación total por parte del vocero oficialista desde el pasado 8 de enero. Desde esa fecha, los familiares se han mantenido en vigilia permanente cerca de los centros de detención para monitorear el proceso, enfrentando lo que describen como un progresivo desgaste físico y emocional.
Durante la jornada nocturna previa al encadenamiento, los manifestantes reportaron una fuerte presencia de cuerpos de seguridad en el sector. Los familiares calificaron este despliegue como un acto de hostigamiento destinado a inhibir la protesta pacífica de las víctimas.
La situación de incertidumbre se ha visto acentuada por los recientes cambios en la agenda legislativa. La segunda discusión de la Ley de Amnistía, que generó altas expectativas entre los afectados, fue diferida para el próximo jueves 19 de febrero, una vez finalizado el asueto de Carnaval.
Los manifestantes expresaron su agotamiento ante la falta de respuestas concretas por parte de las instituciones del Estado y el manejo público de su situación. Según las declaraciones recogidas en el lugar, los familiares denuncian estar: “Cansados de promesas incumplidas y del uso propagandístico de nuestro dolor”.
La protesta en Zona 7 subraya la creciente tensión entre las promesas gubernamentales de liberación y la realidad en los centros de reclusión, donde la «indiferencia institucional» sigue siendo la principal denuncia de quienes esperan la libertad de sus seres queridos.






