En su reciente entrevista exclusiva con la cadena NBC News, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fijó una postura crítica respecto a la líder opositora María Corina Machado. A pesar del actual proceso de deshielo diplomático con Estados Unidos y la liberación parcial de algunos detenidos, Rodríguez fue tajante al señalar que un posible regreso de Machado al país implicaría enfrentar procesos judiciales.
A pesar de haberle regalado su medalla del Premio Nobel de la Paz a Trump durante una visita a la Casa Blanca el mes pasado, Machado aún no ha sido plenamente aceptada por el presidente como una contendiente política seria en Venezuela.
Rodríguez minimizó la relevancia de las preocupaciones internacionales sobre la seguridad de la ganadora del Premio Nobel, cuestionando la atención que ha recibido el caso: “Con respecto a su vida, no entendemos por qué hay tanto alboroto al respecto”.
Asimismo, la presidenta encargada subrayó que el retorno de Machado a territorio venezolano no estaría exento de responsabilidades legales por sus acciones pasadas y sus llamados a la comunidad internacional: “En cuanto a su regreso al país, tendrá que responder ante Venezuela. Por qué pidió una intervención militar, por qué pidió sanciones para Venezuela y por qué celebró las acciones que tuvieron lugar a principios de enero”.
La relación entre ambas figuras se mantiene en un punto de alta tensión, marcada por visiones opuestas sobre la legitimidad del poder:
- Postura de Rodríguez: Define a Machado como promotora de la «antipolítica» y el «extremismo», vinculándola con las sanciones económicas que han afectado al país.
- Postura de Machado: Ha calificado previamente la gestión de Rodríguez como «absolutamente temporal», sosteniendo que el país atraviesa una fase de transición tras la captura de Nicolás Maduro.
Pese a esta confrontación retórica, reportes recientes indican que Machado ha expresado su disposición a reunirse con Rodríguez «si es necesario» para abordar un cronograma de transición democrática, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump ha sugerido la posibilidad de «involucrar» a la líder opositora en el futuro político del país.






