El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este martes una licencia general que autoriza el suministro de bienes, tecnología, software o servicios estadounidenses para la exploración, el desarrollo y la producción de petróleo y gas en Venezuela.
Este permiso, largamente esperado, podría contribuir al aumento de la producción en el país.
Washington ha estado flexibilizando las sanciones impuestas a la industria petrolera venezolana en 2019, desde que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro a principios de enero.
Las empresas de perforación petrolera necesitan autorización estadounidense para utilizar equipos especializados en Venezuela e importar las plataformas necesarias para ampliar la producción petrolera del país, que actualmente se sitúa en casi un millón de barriles diarios (bpd).
La licencia exige que cualquier contrato para las transacciones autorizadas que se firmen con el Gobierno venezolano o la estatal PDVSA debe cumplir con las leyes estadounidenses, y las disputas se resolverán en Estados Unidos.
Los pagos a cualquier entidad sancionada deben realizarse a un fondo supervisado por Estados Unidos, según la licencia que también señala que no autoriza «la formación de nuevas empresas mixtas u otras entidades en Venezuela para explorar o producir petróleo o gas».
Se autorizaron las transacciones para mantener las operaciones de petróleo o gas, incluyendo la reparación de equipos para la exploración o producción.






