El escenario del Teatro Trasnocho se prepara para recibir nuevamente a “Fresa y Chocolate”, la emblemática comedia dramática del escritor cubano Senel Paz. Bajo el sello del Grupo Actoral 80 (GA-80), esta pieza —que explora la libertad frente al totalitarismo— inicia una nueva temporada el próximo viernes 13 de febrero.
La obra, dirigida por Héctor Manrique, cuenta con las actuaciones de Daniel Rodríguez, Adolfo Nittoli y Jesús Das Merces. El montaje se basa en el cuento “El Lobo, el Bosque y el Hombre Nuevo”, texto que también dio origen a la versión cinematográfica de 1993, considerada la cinta cubana más exitosa tras obtener nominaciones al Oscar y premios en los festivales de Berlín y España.

La trama se sitúa en la Cuba de los años 70 y narra la frágil relación entre un joven militante comunista, marcado por el adoctrinamiento y los prejuicios, y un intelectual homosexual vinculado a las artes y defensor de la libertad. Ambos son asediados por un funcionario oficialista, mientras su vínculo evoluciona hacia una amistad que clama por la aceptación del otro.
Para el director Héctor Manrique, la pertinencia de retomar este texto en la actualidad reside en la necesidad de hablar sobre la reconciliación en sociedades fragmentadas. Al respecto, el director señala: “Me pareció muy pertinente tocar desde el escenario el tema de la reconciliación, la aceptación y la tolerancia, aspectos muy difíciles y espinosos en estos momentos en un país tan fracturado, donde no se respeta la opinión de nadie”.
El montaje venezolano no solo aborda la homofobia y el fanatismo, sino que también analiza las consecuencias de la intervención del Estado en la vida íntima del individuo. Según explica Manrique, la obra muestra cómo el control gubernamental produce «fracturas, fanatismo, desgracia y dolor», obligando a menudo a los ciudadanos al destierro.

“A la relación de estos dos personajes, potente y extraordinaria, la atraviesa el exilio, algo que conocemos de sobra quienes ya que tenemos 8 millones de personas que se han ido”.
A pesar de la carga dramática y la denuncia política, la pieza mantiene el humor cubano como eje conductor. Se define como una «comedia muy inteligente» que invita al espectador a pensar por cuenta propia y a rechazar los totalitarismos a través de la risa y la reflexión.

La producción cuenta con vestuario de Eva Ivanyi, iluminación de José Jiménez y producción de Gisela Rojas. Las funciones se llevarán a cabo en la sala grande del Trasnocho Cultural en los siguientes horarios:
- Viernes y sábados: 6:00 p.m.
- Domingos: 5:00 p.m.
Las entradas están disponibles en la taquilla del teatro y a través de canales digitales, con precios de 10$ para los «viernes populares» y 15$ para las funciones de sábados y domingos.






