En el mundo del deporte moderno, el talento en el terreno de juego ya no es el único activo de una superestrella; la marca personal, el impacto cultural y la conexión con las raíces son los nuevos jonrones que se batean fuera del estadio. Nadie entiende esto mejor que Ronald Acuña Jr. y el fenómeno global de la música, Bad Bunny.
Lo que comenzó como una admiración mutua entre dos íconos de la cultura latina ha evolucionado hacia una estructura empresarial sólida bajo el nombre de Rimas Sports. Esta agencia de representación deportiva, cofundada por el «Conejo Malo«, no solo busca gestionar contratos, sino redefinir el legado de los peloteros latinoamericanos en las Grandes Ligas.
La llegada de Ronald Acuña Jr. a Rimas Sports en 2024 marcó un antes y un después para la agencia. El «Abusador», actual referente del béisbol venezolano y mundial, se convirtió en el estandarte de un proyecto que respira identidad caribeña. Pero Acuña no está solo en este lineup de lujo; la agencia ha tejido una red de talento joven y explosivo que asegura el futuro del béisbol de Venezuela en la Gran Carpa:
- Francisco Álvarez: El potente receptor de los Mets de Nueva York, cuya energía y capacidad de liderazgo lo perfilan como una de las caras de la franquicia de Queens.
- Ezequiel Tovar: El campocorto de los Rockies de Colorado, quien con su elegancia defensiva y bate oportuno representa la sobriedad y el talento técnico de la escuela venezolana.
La Expansión del «Team Rubio» y más allá
La ambición de Bad Bunny y sus socios, Noah Assad y Jonathan Miranda, no conoce fronteras. Recientemente, la agencia dio un golpe sobre la mesa al sumar a sus filas al dominicano Fernando Tatis Jr. «El Niño», conocido por su estilo eléctrico y su carisma inigualable, encaja perfectamente en la filosofía de Rimas Sports: unir el deporte con el entretenimiento y el mercadeo de alto nivel.
«Ronald es un jugador único en su generación (…) estamos seguros de que juntos llevaremos su extraordinaria carrera a nuevas alturas», declaró Jonathan Miranda, CEO de la agencia, al sellar el vínculo con Acuña.
La conexión es tan profunda que ha trascendido a los grandes escenarios. Apenas este pasado domingo, durante el espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX (2026), vimos a un Ronald Acuña Jr. radiante, compartiendo tarima con el artista en un evento que celebró la cultura latina ante más de 130 millones de espectadores.
A pesar de los desafíos regulatorios y las fricciones con el sindicato de jugadores (MLBPA) que la agencia ha enfrentado en el camino, el mensaje es claro: los atletas latinos quieren ser dueños de su narrativa. Con Bad Bunny al mando del marketing y figuras como Acuña, Tatis y Álvarez en el terreno, el béisbol ya no solo se escucha en el sonido del bate, sino que ahora tiene el ritmo del trap y el reggaetón de fondo.






