Ghislaine Maxwell, ex-pareja y complice de Jeffrey Epstein, se acogió a la Quinta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos durante su declaración ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes.
La comparecencia se produjo de forma virtual desde la prisión federal de Bryan, Texas, donde Maxwell cumple su sentencia.
Por otro lado, la sesión estuvo marcada por la fuerte oposición de las víctimas de Epstein, quienes, a través de una misiva enviada a la Comisión y obtenida por CNN, manifestaron su desconfianza absoluta ante el proceso.
En el documento, firmado por sobrevivientes y familiares de Virginia Giuffre, se solicitó a los legisladores que el testimonio de la acusada sea tratado con el máximo rigor crítico. El grupo expresó su preocupación de que la audiencia pudiera ser instrumentalizada por Maxwell para perpetuar el engaño en lugar de esclarecer los hechos.
“La Sra. Maxwell no era una figura secundaria. Era una arquitecta central e indispensable de la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein (…) A pesar de esto, se ha negado a cooperar de manera significativa con las autoridades o a proporcionar información creíble y completa sobre el alcance de la red de trata de personas» dice la carta.
La Quinta Enmienda (derecho a guardar silencio) permite a las personas negarse a responder preguntas si las respuestas pueden incriminarlas en un delito, de igual manera prohíbe la doble incriminación.






