La amnistía es un instrumento legal, generalmente emitido por el Poder Legislativo, que extingue la responsabilidad penal de ciertos delitos cometidos en el pasado. Su nombre proviene del griego amnestia, que significa «olvido». A diferencia de otras medidas de gracia, la amnistía no solo perdona la pena, sino que borra el delito mismo de los registros, tratando los hechos como si nunca hubieran ocurrido desde una perspectiva jurídica.
Amnistía vs. Indulto
Aunque ambos conceptos suelen confundirse, poseen naturalezas jurídicas y alcances muy distintos:
- Naturaleza: La amnistía es una ley (aprobada por un Parlamento o Asamblea), mientras que el indulto es una medida de gracia otorgada por el Poder Ejecutivo (Presidente o Jefe de Estado).
- Objeto: La amnistía se dirige generalmente a un colectivo y tiene un carácter político. El indulto suele ser individual y se otorga por razones de equidad o justicia en un caso particular.
- Efecto: La amnistía borra el delito (desaparece el antecedente penal). El indulto solo perdona o reduce la pena, pero la persona sigue siendo considerada culpable ante la ley.
- Momento de aplicación: La amnistía puede aplicarse incluso antes de que haya una sentencia. El indulto requiere, por lo general, que exista una condena firme.
Objetivos
El propósito fundamental de una ley de amnistía no es simplemente la liberación de detenidos, sino la pacificación nacional. Sus objetivos principales incluyen:
- Reconciliación Social: Superar fracturas profundas tras periodos de guerra civil, dictaduras o conflictos internos.
- Estabilidad Política: Permitir que actores políticos antes perseguidos se reintegren a la vida democrática.
- Transición: Facilitar el paso de un régimen autoritario a uno democrático sin el lastre de juicios masivos que puedan desestabilizar el nuevo orden.
¿Qué se permite y qué se prohíbe?
En el derecho moderno, la soberanía de los Estados para otorgar amnistías tiene límites claros establecidos por tratados internacionales:
- Lo permitido: Delitos políticos (rebelión, sedición), infracciones administrativas, delitos de opinión y faltas relacionadas con manifestaciones o protestas sociales.
- Lo prohibido: Según el Estatuto de Roma y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no son amnistiables los crímenes de lesa humanidad, el genocidio, la tortura, las desapariciones forzadas y las violaciones graves a los derechos humanos. Estos delitos son considerados imprescriptibles.
Amnistías en Venezuela
La historia venezolana ha estado marcada por constantes leyes de olvido para cerrar ciclos de inestabilidad:
- Ley de Amnistía de 1958: Tras la caída de Marcos Pérez Jiménez, para liberar a los presos políticos de la dictadura.
- Pacificación de los años 60/70: Los gobiernos de Raúl Leoni y Rafael Caldera otorgaron medidas para que los grupos guerrilleros abandonaran las armas e ingresaran a la política legal.
- Sobreseimiento de 1994: El presidente Rafael Caldera otorgó la libertad a Hugo Chávez y a los militares participantes en los intentos de golpe de Estado de 1992, bajo la premisa de pacificar el país.
- Decreto de Amnistía de 2007: Dictado por Hugo Chávez para perdonar a los involucrados en los sucesos de abril de 2002.
Amnistías famosas en el mundo
- España (1977): Pieza clave de la Transición Española tras la muerte de Franco, permitiendo la liberación de presos políticos y el regreso de exiliados.
- Sudáfrica (1995): Bajo el liderazgo de Nelson Mandela, se crearon las Comisiones de Verdad y Reconciliación, donde se otorgaron amnistías a cambio de confesiones completas sobre crímenes cometidos durante el Apartheid.
- Argentina (Ley de Autoamnistía de 1983): Dictada por la junta militar antes de dejar el poder; fue posteriormente anulada por ser considerada inconstitucional y violatoria de derechos humanos.
- Estados Unidos (1865): Otorgada por el presidente Andrew Johnson a los soldados de la Confederación tras la Guerra de Secesión para reunificar el país.
10 de febrero, fecha clave en Venezuela
Entender lo que pasará este martes 10 de febrero en la Asamblea Nacional requiere mirar más allá de los artículos legales; es asomarse a un país que intenta, una vez más, resetear sus conflictos y la polarización política entre dos grandes bandos; uno, ahora, liderado por los hermanos Rodríguez y el otro en marcado bajo la tutela de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. No debería ser un trámite burocrático y diatribas políticas, es el resultado de un giro dramático en el guion político de Venezuela que empezó el 3 de enero de este 2026.
Su origen está en el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, tras eventos que sacudieron la estructura del poder en enero. En este nuevo escenario, el gobierno ha decidido jugar la carta de la «clemencia soberana» para intentar estabilizar un país que quedó en vilo tras las tensiones de 2024 y 2025. V
Varias ONG y los comités de los familiares de los presos políticos ya habían presentado un anteproyecto de ley, ante la opinión pública y los medios y que ya han hecho público en varias ocasiones. En octubre de 2025 dejaron claro que la iban a presentar ante la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional, que se instaló el 5 de enero del corriente.






