El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó este viernes que su gobierno enfrenta un sabotaje tras las protestas de sindicatos de transportistas que denunciaron que la gasolina comercializada en el país habría dañado sus vehículos.
“Hay un sabotaje en todo esto, porque un Estado de 20 años no se resuelve en tan corto plazo”, declaró Paz, al referirse a los problemas denunciados por los conductores y al contexto de transición política que atraviesa Bolivia.
El mandatario también señaló que parte de estas acciones buscan promover un boicot contra su administración, debido a que, con la llegada del nuevo gobierno, quedaron fuera los antiguos líderes políticos que previamente controlaban el país.
Las protestas de transportistas se suman a las tensiones sociales que enfrenta la administración de Paz en sus primeros meses, mientras intenta estabilizar los servicios básicos y consolidar la nueva gestión gubernamental.






