El secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, aterrizó este viernes en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, marcando la visita de más alto nivel de un funcionario de la administración Trump a suelo venezolano.
Wright llega con una misión sin precedentes: asumir la supervisión directa de la industria petrolera local y reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para formalizar el nuevo esquema de producción.
Según fuentes citadas por Reuters Wright «no actúa solo como diplomático, sino como el principal «arquitecto operativo» de la reestructuración de Petróleos de Venezuela (PDVSA)».
«No venimos a observar, venimos a reactivar», declaró Wright brevemente a los medios antes de dirigirse al Palacio de Miraflores. «El objetivo es llevar la producción de vuelta a los 2 millones de barriles diarios bajo estándares de eficiencia occidentales».
La agenda entre el enviado de Washington y la mandataria encargada se centra en tres pilares críticos:
- Reforma a la Ley de Hidrocarburos: Tras la reciente aprobación por parte de la Asamblea Nacional, Wright y Rodríguez discutirán los reglamentos que permitirán a empresas como Chevron, Repsol y Shell poseer mayorías accionarias en proyectos mixtos, eliminando el control estatal absoluto.
- Fideicomiso de Ingresos: El control de las ventas de crudo estará bajo supervisión estadounidense. Los fondos se depositarán en cuentas restringidas destinadas a ayuda humanitaria y reconstrucción de infraestructura, un punto de fricción que Rodríguez ha aceptado a cambio de estabilidad política.
- Seguridad de Infraestructura: Se espera que se anuncie la llegada de consultores de seguridad privados estadounidenses para proteger las refinerías y campos petroleros de posibles sabotajes por parte de remanentes del antiguo mando militar.






