La palabra perdón está en muchas bocas en Venezuela, aunque parece que no en todas. En dos días altos dirigentes del chavismo se han disculpado públicamente: el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez; y el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario Nicolás Maduro.
«Pedimos perdón si nos hemos equivocado, porque seguramente nos hemos equivocado, pero me gustaría escuchar el perdón y el arrepentimiento de otras partes que también se han equivocado y que también son corresponsables de lo que ha pasado», enfatizó este viernes durante una reunión de la secretaría de asuntos parlamentarios del PSUV.
Ojalá, dijo, «en el nombre de dios, podamos escuchar, perdonar y perdonarnos».
Maduro Guerra subrayó que «con las dos manos aprobaremos la ley de amnistía en la Asamblea Nacional para la reconciliación, como nos enseñó Chávez, Jesucristo, Nicolás Maduro». Acotó que debe ser «una ley de amnistía que no solo sea para ellos; también, para nosotros».
«No le tengamos miedo al diálogo», exhortó. «Mantengamos la paz, el orden interno; y el que quiera desestabilizar, aquí está la ley».
El parlamentario insistió en que un concejal, un diputado, un legislador «no les pueden huir a los problemas».
«Nos debemos al pueblo que vota por nosotros», que «cree en el chavismo y que está al frente apoyándonos siempre, y que espera de nosotros eficiencia, gestión y que esté al frente de los problemas». Aconsejó afrontar las dificultades «de la mano del partido, de los partidos aliados y de la autoridad».
Maduro Guerra subrayó que el chavismo ha perdido la capacidad de estar en la oposición: «En 27 años hemos perdido en algunos casos la capacidad de ser y de hacer oposición. ¿Es cierto o me equivoco? En las alcaldías donde no ganamos, o en el estado Cojedes, donde el gobernador es patriota pero es oposición, nos toca ser oposición».






