La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este viernes que su administración enviará un cargamento de ayuda humanitaria a Cuba, el cual partirá a más tardar el próximo lunes. Simultáneamente, el Gobierno mexicano mantiene intensas gestiones diplomáticas con la administración de Donald Trump para reanudar las exportaciones de petróleo a la isla sin comprometer la estabilidad económica de México frente a posibles sanciones estadounidenses.
La mandataria mexicana confirmó que el cargamento prioritario estará compuesto por alimentos y otros insumos esenciales solicitados directamente por La Habana, en un contexto de crisis energética y apagones masivos en la nación caribeña. «Estamos pensando enviar esta ayuda si no este fin de semana, el lunes a más tardar», declaró Sheinbaum, reafirmando la postura de solidaridad histórica de México.
El desafío principal de la administración Sheinbaum radica en el envío de crudo a través de Pemex, dado el reciente bloqueo energético a Venezuela y los ultimátums emitidos por Washington. La estrategia mexicana consiste en intentar clasificar futuros envíos de petróleo bajo la categoría de ayuda humanitaria, buscando así evadir los aranceles y represalias comerciales ordenadas por Trump contra los países que suministran energía a la isla.
«Estamos en todos los trabajos diplomáticos para poder reenviar petróleo a Cuba, obviamente no queremos que haya sanciones para México«, explicó la presidenta sobre las conversaciones con la Casa Blanca.
Sheinbaum enfatizó que México no cederá totalmente ante el ultimátum estadounidense de corte total de suministros, pero actuará con cautela. La presidenta señaló que las exportaciones de Pemex hacia Cuba serán evaluadas de forma individual, buscando un equilibrio entre la tradición diplomática mexicana y la necesidad de proteger a la economía nacional de aranceles punitivos.
La decisión de México se produce en un momento crítico para Cuba, cuya infraestructura energética ha colapsado tras la reducción de los suministros externos, lo que ha llevado a la isla a depender casi exclusivamente de la asistencia de aliados regionales.






