En el marco del debate público sobre una eventual Ley de Amnistía, diversos sectores han manifestado la necesidad urgente de establecer condiciones claras que garanticen la legitimidad de dicho proceso. La exigencia principal se centra en que cualquier medida de esta naturaleza debe contar con la participación directa de las víctimas, bajo la premisa de que no puede existir una amnistía real sin su reconocimiento.
A pesar de los anuncios circulantes, se ha denunciado que, hasta el momento, no existe un proyecto público formal ni una entrada oficial en la agenda legislativa. Ante esta ausencia de documentación, se hace un llamado a la transparencia y a la voluntad política para definir los términos en los que se fundamentaría esta medida.
El planteamiento discursivo subraya que el proceso no debe limitarse a excarcelaciones parciales, sino que estas deben transformarse en libertades plenas de manera inmediata. Asimismo, se establece una distinción crítica entre el concepto de amnistía y el de impunidad, señalando que para evitar la repetición de los hechos, es obligatorio cumplir con cuatro pilares fundamentales:
- Justicia
- Verdad
- Reparación
- No repetición
Finalmente, el llamado enfatiza que la situación de los presos políticos requiere una resolución celerada, argumentando que su libertad es una demanda que no puede postergarse dentro del cronograma político actual.






