El pasado martes 3 de febrero, los precios del crudo Brent del Mar del Norte dió a un salto que llegó a ser superior al 2%, en medio de las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico.
El crudo Brent, estándar de referencia para mercados clave como Europa, Medio Oriente, el sureste asiático y Argentina, registró un repunte del 1,81%. Tras iniciar la jornada con una leve tendencia a la baja del 0,4%, el barril logró recuperarse hasta alcanzar los 67,50 dólares.
Este repunte responde directamente a la presión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre el programa nuclear iraní, quien ha amenazado con bombardeos «mucho más contundentes» si el régimen no desactiva el enriquecimiento de uranio.
Alí Shamkhani, asesor del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, aseguró en una entrevista con el canal Al Mayadeen TV que «el enriquecimiento al 60% se puede reducir y diluir al 20% si están preocupados» ante la coacción de Estados Unidos.
En sintonía, el crudo de West Texas Intermediate (WTI) registró un alza del 2,04%, revirtiendo la tendencia negativa del lunes 2 de febrero, cuando los precios habían experimentado un marcado descenso.






