A nivel científico, la lucha contra una de las patologías más agresivas ha alcanzado un hito histórico tras las recientes investigaciones lideradas por el reconocido oncólogo y bioquímico español Mariano Barbacid. A través de un enfoque centrado en la medicina de precisión y la edición genética, el equipo dirigido por Barbacid ha logrado avances que la comunidad internacional califica como determinantes para el tratamiento del cáncer de páncreas.
El avance se basa en la eliminación de las proteínas c-Raf y del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), cuya combinación es responsable de la proliferación de los adenocarcinomas de páncreas. Los ensayos, realizados inicialmente en modelos animales con sistemas inmunitarios funcionales, mostraron una regresión total de los tumores, abriendo una puerta que hasta hace poco parecía cerrada para este tipo de carcinoma.
Mariano Barbacid, quien fuera fundador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha enfatizado que este logro es el resultado de décadas de estudio sobre el oncogén KRAS, presente en la gran mayoría de los diagnósticos de este cáncer.
«Por primera vez, hemos visto que tumores de páncreas avanzados desaparecen por completo en modelos experimentales. Esto es algo que no se había conseguido nunca anteriormente con ninguna otra estrategia terapéutica», explicó el científico al presentar los resultados de su investigación.
Un hallazgo basado en la perseverancia técnica
Sin embargo, Barbacid ha mantenido una postura de cautela respecto a la aplicación inmediata en humanos, señalando que la ciencia requiere protocolos rigurosos de seguridad antes de llegar a la práctica clínica habitual.
«Este es un paso de gigante, pero debemos ser prudentes. El objetivo ahora es convertir estos hallazgos genéticos en fármacos que puedan ser administrados a los pacientes con la misma eficacia que hemos visto en el laboratorio», puntualizó.
El cáncer de páncreas es conocido por su baja tasa de supervivencia y su diagnóstico tardío. El hallazgo de Barbacid no solo representa una esperanza para los pacientes, sino que redefine la estrategia de la oncología moderna, pasando de tratamientos generales a la desactivación específica de los mecanismos moleculares que sostienen la enfermedad.
La comunidad científica coincide en que, aunque todavía queda camino por recorrer en los ensayos clínicos, el mapa genético trazado por el equipo español es la base sólida que faltaba para enfrentar esta enfermedad.
«Nuestro trabajo demuestra que es posible curar estos tumores si somos capaces de inhibir las dianas adecuadas», concluyó Barbacid en una de sus intervenciones ante la prensa especializada.






