La reforma de la Ley de Hidrocarburos de conserva los rasgos de discresiononalidad que han generado corrupción, sin embargo suprime la tradición estatista, lo que «es un avance», señaló el diputado de la bancada opositora «Libertad», Antonio Ecarri.
«Esta ley trae dos cosas. La primera, la liberación de las telarañas mentales del estatismo, que me parece una muy buena noticia. Por fin entramos, 27 años tarde, a la competitividad internacional», indicó el parlamentario.
Sin embargo, hizo un cuestionamiento: «Lo malo de esta Ley es que deja el tumor de la discrecionalidad funcionarial, que ha dejado una huella imborrable y un daño muy grave en nuestra historia contemporánea».
«Es un punto de inicio, porque así como hoy se beneficia a las empresas petroleras con los beneficios que aquí están, aspiramos también que a otros sectores de la economía nacional también sean beneficiados con estos nuevos criterios», advirtió Ecarri.
Agregó el parlamentario que como consideran un avance las propuestas de reforma que ven la superación «de los viejos esquemas estatistas creemos que debemos votar la ley».
La bancada «Libertad» proponen incorporar dos disposiciones transitorias y finales que darían algo importante en esta ley». Indicó que las propuesta va en función «de la transparencia y rendición de cuentas, porque el país necesita transparencia y rendición de cuentas, porque eso se llama seguridad jurídica también para las empresas».






