La lideresa opositora, María Corina Machado, abrió las puertas a la realización de nuevas elecciones en Venezuela.
«Partiendo de que hubo un proceso que ha dado legitimidad a esta lucha, sabemos que debemos avanzar a un gobierno de transición donde eventualmente habrá que legitimar todos los poderes públicos, incluyendo la Asamblea Nacional», explicó Machado a la salida de su reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Pero, insistió, para que pueda haber elecciones «debe haber legitimidad en las instituciones del Poder Público». Precisó que al menos 9 millones de venezolanos necesitan «hacer algún ajuste en el Registro Electoral» por distintas razones.
En relación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, replicó: «No es lo que la señora diga, sino lo que está haciendo. Evaluemos en función de los hechos. Están pasando cosas que eran impensables en Venezuela hace unos días», como la liberación de presos políticos. «Hay hechos concretos que están ocurriendo donde ya empezamos a ver cómo el aparato represivo comienza a desmontarse. ¿Suficiente? Desde luego que no».
Machado recordó lo que dijo Rubio en el Senado este miércoles: estabilización no es lo mismo que transición. «Creo que los demócratas en el mundo entienden que la única forma de tener un proceso estabilizado y a largo plazo» es «tener instituciones democráticas de nuevo».
Comentó que ha compartido con el Departamento de Estado «nuestros programas y nuestros planes, y hasta instrumentos legales específicos» a fin de «tomar ventaja de las herramientas que tiene Venezuela». A diferencia de muchos países «Venezuela tiene recursos naturales únicos, tiene una ubicación geográfica única y, lo más importante, tenemos talento humano».
Resaltó que, para contar con inversiones a largo plazo, «tenemos que asegurarnos de que esa inversión esté segura, esté protegida, y eso es lo que estamos trabajando. El régimen no puede hacer eso».
Al inicio de la rueda de prensa, Machado aseguró a los venezolanos que «estamos muy cerca de lograr lo que hemos anhelado» y afirmó que «para la transición a la democracia tenemos el respaldo de las democracias del mundo» y del gobierno de Estados Unidos, así como del secretario Rubio.
Envió un mensaje a los presos políticos: «Son nuestra absoluta prioridad». Estimó que hay más de 700 presos políticos todavía en Venezuela: han sido liberados 301, pero ninguno de los militares encarcelados por razones políticas ha sido excarcelado. Pidió a la ciudadanía no abandonar a los familiares.






