El Gobierno de Israel confirmó que permitirá la reapertura del paso fronterizo de Rafah, el pasado lunes 26 de enero. Esta medida se produciría tras la devolución del cuerpo de último rehén retenido por Hamás, el policía Ran Gvili.
El Gabinete de Seguridad israelí se reunió el domingo 25 de enero y tomó la decisión de reabrir la frontera, a pesar de la oposición de los ministros Itamar Ben Givr y Benlalel Smotrich, quienes la catalogaron como un «error histórico».
“En el marco del plan de 20 puntos del presidente Trump, Israel ha aceptado una reapertura limitada del paso fronterizo de Rafah, reservada a los peatones y sujeta a un mecanismo de inspección israelí completo” informó vía X la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El paso fronterizo de Rafah une Egipto con el enclave palestino y es un punto de entrada fundamental para la ayuda humanitaria. Aunque su reapertura solo permitirá el tránsito de peatones en ambas direcciones, esto representa un punto de inflexión en el Estado de Israel, que ha renunciado a una de las últimas maneras que tenía para ejercer presión sobre la Franja de Gaza.
Según la agencia de noticias EFE, una fuente vinculada a la seguridad egipcia confirmó que se están realizando los preparativos necesarios para reabrir el cruce en los próximos días y señaló que la reapertura oficial se producirá una vez finalizados los arreglos en el lado palestino del cruce.
Se espera que alrededor de 150 personas salgan diariamente de la Franja de Gaza, que carece de derechos fundamentales como la alimentación, la vivienda y la educación, tras el bloqueo impuesto por Estado de Israel en el año 2007.






